Diario de León

la opinión del lector (I)

Sindo Castro o el servicio público

Publicado por
Alfonso Del Río Sánchez. Astorga
León

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En más de una ocasión, en esta misma sección, he manifestado mi escepticismo ante la clase política en general, inclusive he pensado que tienen mucho de «casta» y de mirarse más a su propio ombligo que a solucionar las necesidades y carencias de los ciudadanos. Partimos de una premisa que creo ya conocen los lectores de esta sección y es un principio fundamental para mí, indisoluble a Cualquier actividad pública. Es decir, cuando se va a la política es para servir y no para servirse de ella, como entienden muchos políticos. No es necesario exponer más datos, porque es de sobra conocido por todos el panorama de corrupción que nos asola, involucrando a políticos de cualquier signo. Bien es verdad que no hay que medir a todos por el mismo rasero, ni meter a todos en el mismo saco. Por eso, hoy quiero referirme a un servidor público, que como a hurtadillas, a la chita callando y sin hacer demasiado ruido, sin salir mucho en la foto, está realizando una magnífica labor. Su nombre, Sindo Castro, lleva más de 40 años como militante del PP y ha conseguido 5 mayorías absolutas en el Ayuntamiento de Santiago Millas. He seguido su trayectoria, me parece impecable. Está en la política para servir, para ser útil, aparece cuando le necesitan, hace la labor silenciosa y que sean otros los que se luzcan, los que salgan en la foto. Sus orígenes humildes, los reconoce en cualquier situación; con mucho orgullo, lleva a gala ser un hombre de la tierra. Sabe valorar el trabajo y el esfuerzo que supone la vida misma. Su tesón y constancia le delatan como a un auténtico maragato, en Sindo se cumple lo que siempre se ha dicho de las transacciones comerciales que hacían los maragatos, la palabra vale más que cualquier contrato o documento. Así es Sindo, no se ha desclasado en sus orígenes. Su entrega y disposición es plena, no mira que le hayan votado o no, así debe ser un político en un pequeño municipio rural. Un día tendrá que celebrar un matrimonio civil, otro, tendrá que poner la bombilla que falta en el alumbrado público o arreglar el consultorio médico. Así va consiguiendo buena convivencia, calidad de vida y fija población. Y así con este valor de lo pequeño, lo convierten en un alcalde modelo de Maragatería que también quiere y lucha por conseguir lo mejor para su PP del alma. Sirvan estos retazos para saber cómo hay que estar en la «cosa pública», hoy personalizado en Sindo Castro, un político honrado, honesto, trabajador y con un gran corazón, pero hay muchos alcaldes en pequeños municipios, que sin percibir nada a cambio, hacen su labor impecable ayudando a los demás. A todos ellos nuestro homenaje y afecto.

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