la opinión del lector (II)
Adavas y Proyecto Hombre
Desde Adavas (Asociación de Ayuda a Víctimas de Agresiones Sexuales y Violencia Doméstica), queremos realizar algunos comentarios a las manifestaciones de Jorge Juan Peña, director Terapéutico de Proyecto Hombre en León, en este diario el pasado día 12. Hasta ahora, Proyecto Hombre venía haciendo un trabajo de apoyo psicológico a los hombres maltratadores, mediante su proyecto Trébol, y ahora, como informa el señor Peña, pone en marcha un programa de ayuda a víctimas de violencia machista. Lo primero de todo: nos congratulamos sinceramente con esa Asociación, por embarcarse en la lucha contra la Violencia Machista y por la sensibilidad que manifiesta hacía las víctimas, las mujeres. Desde Adavas, lo primero que queremos hacer, es dar respuesta a la pregunta que el señor Peña hace cuando dice textualmente: «Nosotros damos terapia grupal a los hombres maltratadores, pero ¿quién atiende a las mujeres?», y responder con mucho conocimiento de causa, que son las asociaciones de León, sobre todo las de mujeres, las que desde los años 70 del pasado siglo, han venido atendiendo, inicialmente sin subvención alguna y de forma altruista, psicológica, jurídica y socialmente a las víctimas de violencia machista. Pionera en esa lucha ha sido la Asociación Feminista Leonesa Flora Tristán, de la que unos años después nacerían Adavas y Simone de Beauvoir (Casa de Acogida), sumándose a lo largo de estos años otras asociaciones. Con posterioridad y sobre todo, a partir de la puesta en marcha de la Ley de Igualdad y de la Ley contra la Violencia de Género, se han empezado a implicar las Administraciones Públicas, poniendo en marcha Planes de Igualdad y protocolos de ayuda a las víctimas. Y, resaltar el trabajo de denuncia que viene haciendo en los últimos cinco años la Plataforma Contra la Violencia Machista», que tiene su máxima expresión en «Los lunes sin sol», concentración en Botines todos los lunes en homenaje y apoyo a las víctimas asesinadas la semana anterior. Una vez dicho todo esto, queremos informar al señor Peña que, entre las asociaciones que aportan su ayuda de forma activa, se encuentra Adavas, que lleva funcionando desde 1991, atendiendo a las víctimas de agresiones sexuales y de malos tratos. Adavas, tiene como objetivo fundamental la asistencia psicológica y jurídica a las víctimas de violencia machista, de forma totalmente gratuita, de manera individual y personalizada, ofreciéndoles, no sólo profesionalidad, sino calidez y humanidad en el trato, así como la información y derivación a los recursos sociales que pudieran ayudarles a salir de esa situación, tales como las ayudas económicas, casas de acogida, etcétera. También, la prevención de la violencia machista, es una prioridad de esta asociación, cosa que lleva a cabo, desde hace años, a través de la formación de profesionales que por su condición trabajan con víctimas de malos tratos y, con la impartición de cursos en los institutos para los/las adolescentes. Así como, la impartición de talleres y charlas en municipios de la provincia de León en convenio con la Diputación y el Curso de Extensión Universitaria en colaboración con la Universidad de León. Estamos de acuerdo en que la «dependencia emocional» es uno de los mayores escollos, si no el mayor, que impide que la mujer, no sólo sea víctima de malos tratos, sino que perdone a su agresor y que perpetúe su situación hasta la pérdida total de identidad, incluso hasta la propia muerte, por ello, la importancia de la denuncia por parte de la víctima, la asistencia psicológica y jurídica a ésta y la prevención en la infancia y en la adolescencia. Que las víctimas no se sientan solas debe ser un objetivo prioritario. Tal es la importancia del tema que nuestra asociación. Adavas, ya en el 2004, celebró un Foro de Dependencia Emocional, publicando posteriormente las ponencias y conclusiones. Esperamos que Proyecto Hombre se sume a la Red de Ayuda a Víctimas de Malos Tratos que viene funcionando desde hace tiempo en León, y en la que participan diversas asociaciones, agentes sociales, fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado, así como las administraciones públicas, entre ellas, la de Justicia (Juzgados en León). Reiteramos nuestra bienvenida a este otro lado del maltrato, al más importante, al que sufren las mujeres, que en definitiva son las víctimas. El reconocimiento del grave problema que sufren las mujeres, por el solo hecho de serlo, los peligros a los que están expuestas y las graves consecuencias emocionales, sociales y económicas que sufren es el primer paso que debe dar cualquiera que quiera erradicar esta lacra social.