Zaeta con zetas
Resucito aquí unas coplillas que hace tiempo me pidió para la revista de su cofradía Héctor, doctor en sones leoneses. Con su venia y la del lector, allá van para que puedan rimar estas líneas alguna vez.
Zaeta con zetas las titulé. Zeta cazurra, zí zeñó, ahora que todo el mundo sabe que Sin zetas no hay paraíso... ni Moncloas (sin Z, que ni lo sueñen).
Allá va la zegundita
zaeta de éztoz Leónez,
vámoz a zoplar velítaz
y a tocárnoz loz papónez.
Zemana Zanta cazurra,
pezada y zolemne turra,
zemanita dezfilante
con montón de figurántez,
zemanita de pecar
para azí poder ganar
el perdón de loz pecádoz
y el jubileo pazcual.
Lo zagrado y lo profano
júntoz van de procezión,
lo profano ez chicha y nabo,
el mizterio va del rabo
y lo zagrado ez atracón.
Hay patíbuloz con redoble
y hay bárez con pedo doble
anunciando redención
o que no hay mejor invento
para casar vida y muerte
que darle al jarro bien fuerte,
al mizerere un memento,
a la oreja zu tormento
y al huevo duro zu zuerte.
Azí que la zemanita
ez de pecar y ez bendita,
ez de pujar y empujón,
ez de rezo y de jarrón,
ez de dejar bien ezcrita
la cogorza del papón,
(ya habrá un dios que lo permita),
zemanita, zemanita,
que ez limonada o marmita
donde muere el bacalao
y el cazurrín rezucita,
zu pizarrín ze encabrita,
pero ze queda en lo hablao
y ezo no ez carne ni pecao...
Ze vizlumbran primavéraz
en tárdez procezionález,
pero entre cruz y ciriález
ze cuela una helada entera
que no cala loz zayález,
puez zi el helar ez de véraz,
laz gánaz zon muy carnález,
que «papón contra papón»
ez brindar rócez zenzuález
y ponerze verracón.