La historia se repite
Tribuna | Joaquín Cuevas Aller
A finales del si glo X el caudillo andaluz musulmán Almanzor invadió las tierras del Reino de León. Almanzor no tenía fuerzas suficientes para atacar con garantía de éxito al entonces potente Reino de León. Por eso utilizó la astucia. Cuenta el historiador castellano Justo Pérez de Urbel que los agentes de Almanzor se movían por toda Castilla regalando oro y ofreciendo promesas de poder. Los condes García Gómez y García Fernández, ofuscados por el oro y el ansia de poder, se pusieron a las órdenes de Almanzor y, al frente de sus ejércitos, atacaron la capital Regia, León hasta dejarla semidestruida.
Recientemente un nuevo Almanzor, andaluz como él, el caudillo Chaves ha visitado León, ofreciendo todo el dinero que sea necesario para la construcción de la línea de alta tensión Sama-Velilla, una línea que destruirá una buena parte de la provincia leonesa. El caudillo Chaves, emulando a Almanzor, utiliza el mismo argumento que utilizó el musulmán, esperando conseguir los mismos resultados de hace mil años: destruir León.
El dinero es tan goloso que tan pronto salió a relucir, un nuevo conde castellano, emulando al conde García Fernández, dispuesto a recoger el dinero. Tomás Villanueva le ha dicho al Presidente del Gobierno de España que sea valiente y que construya la línea de alta tensión Sama-Velilla. El astuto conde Tomás Villanueva no se esconde, no se anda por las ramas, fue directamente al grano «se valiente le dice al presidente Zapatero. Y pensar que este «conde» que tiene la obligación de defender los intereses de los leoneses, es precisamente el que anima al Presidente del Gobierno a que inunde la provincia de León de basura de muerte. Con amigos así ¿para que queremos enemigos? Este conde castellano, administrador del gobierno del partido popular de esta Autonomía, utiliza un disfraz aparentemente democrático para destruir León. El disfraz se llama «por cuestiones de Estado», como si en una democracia las cuestiones de Estado fueran democráticas. ¿Hasta cuándo se van a utilizar las cuestiones de Estado para destruir León? ¿Pero es que nadie se da cuenta que ese disfraz de las cuestiones de Estado consiste en favorecer a Valladolid a costa de lo que sea?
Con ello, el castellano mata dos pájaros de un tiro. Por una parte, destruye una buena parte de la provincia de León que es lo que le interesa y por otra parte, será él y su Junta de Gobierno la que reciba la pasta gansa que paga el Gobierno de España con los impuestos de todos, incluídos los leoneses.
A Valladolid le interesa la destrucción de la provincia leonesa a través de la despoblación, es la política que lleva ejecutando desde el mismo instante de la formación de la actual Autonomía el año 1983. Con ello recoge los abundantes recursos económicos leoneses, especialmente el agua, absolutamente necesaria para el desarrollo económico pucelano y tal vez para alguien más situado al sur de Pucela. Por otra parte recibirán además unos cuantos millones que le vendrán como anillo al dedo a la capital pucelana y más ahora con la que está cayendo con la crisis. El conde Tomás Villanueva I no se ha recatado un pelo y ha pedido al presidente que sea valiente.
Hace mil años surgió un héroe que defendió León con su sangre, el conde Guillén González. Los enemigos eran muchos y le ocasionaron la muerte. Pero ¡ay!, hoy no veo en el horizonte al nuevo Guillén González que esté dispuesto a dar su sangre por defender León y evitar su destrucción. Algún alto dirigente político ha abierto la boca en defensa de León, pero no veo que se estén formando las iniciativas necesarias para evitar la construcción de la autopìsta Sama-Velilla ni por parte de él ni por parte de sus superiores ni por parte de los que le rodean. Y si no, ahí tenemos el ejemplo de la Federación Leonesa de Empresarios (Fele), que ha hecho unas declaraciones en las que manifiesta que la economía leonesa tardará al menos cinco años en crear empleo neto. ¿De qué habla la Fele?. El año 1983, cuando España tenía escasamente 12 millones de cotizantes a la Seguridad Social, la provincia de León pasaba de los 220 mil cotizantes El año 2008, cuando España llegó a los 20 millones de cotizantes, la provincia de León rondaba los 170 mil cotizantes. Esta provincia, señores de la Fele, lleva perdiendo empleo neto desde el fatídico año 1983 por culpa de la integración de la región leonesa en Valladolid y ustedes lo saben perfectamente y saben también que ni en cinco, ni en diez, ni en quince años, ni nunca esta provincia leonesa va a recuperar empleo neto. Saben también que esta provincia no recuperará empleo hasta el día que salga de esta Autonomía de Valladolid. Ustedes saben esto perfectamente y los dirigentes políticos también lo saben. Si quieren que León empiece a recuperar empleo ¿a qué esperan a tomar decisiones?
Las únicas fuerzas que están dejando la piel para evitar la ruina de esta bendita tierra leonesa con la construcción de esa maldita línea eléctrica Sama-Velilla son los ciudadanos de a pie. Ellos son, por ahora, los únicos que están poniendo todas sus fuerzas para evitar lo que los políticos consideran «necesario», necesario para seguir destruyendo las raíces de España, la tierra leonesa. Los leoneses no debemos olvidar que lo único que necesitan los enemigos de León para triunfar es que los leoneses de bien no hagamos nada, como hasta ahora.