La opinión del lector
Almacén nuclear también en el PP
Cuando los del partido maricón treparon al poder y destiñeron sus colores en rosa se propusieron acabar con la energía nuclear y desarrollar las energías limpias. Después, cambiando de planes, ante las presiones de las grandes empresas, empezaron a publicar en los medios de comunicación afines que hacía falta electricidad; o se compraba de fuera o se construían más centrales nucleares. Que cada uno pueda abastecerse con pantallas solares o molinos de viento no da para todos, pero tampoco se promueve lo suficiente en un país tan soleado como el nuestro, no vaya a ser que nos volvamos independientes.
Mejor es que nos puedan cobrar siempre pues así les somos sujetos. Como el partido popular que, si no aclara su posición ante sus miembros corruptos podrá mutar su nombre por el de partido impopular. Parece que depende su cúpula de una energía viciada y corrupta, como un cáncer. Todavía perdura el triste recuerdo del partido rosita, carcomido hasta el infinito por la corrupción, con ladrones que tienen nombres de «excelentísimos» según nuestra imbécil legislación. Como en los almacenes nucleares, parece que su triste residuo no desaparece aunque pase el tiempo. Por eso los pueblos más miserables disputan entre ser basureros de la muerte atómica o seguir como están, con una vida sana.
Los políticos infames que contaminan nuestra democracia son como residuos atómicos. A otros, lejos, promueven para la miseria. No pondrán el almacén nuclear al lado del palacio donde habita el rey o el presidente de la nación, por mucho que aseguren lo seguro que es. Mentira, siempre hay fallos, fisuras que se esconden y callan ante el pueblo. Pero no se dan cuenta de que dentro de cada partido, si no son mínimamente honrados, hay un cementerio nuclear y, tarde o temprano, las grietas hacen salir el veneno mortal.
Ilia Galán. madrid
Despilfarro político en las calles de León
Señor alcalde y corporación municipal: como ciudadana de esta bella ciudad, lamento profundamente alguna de las obras que se están llevando a cabo. Me voy a referir a una en concreto, a las obras de Papalaguinda. Yo bajo con frecuencia por esas escaleras y debo decirles que las anteriores, en mi modesta opinión, estaban bien y que en tiempos de crisis hay que hacer arreglos (de eso sabemos mucho las amas de casa) y no tirar el dinero.
Las han sustituido por otras más espectaculares, baldosas color negro, muy acertado; significa tristeza, que es lo que se respira los domingos en ese paseo. Y el mercadillo, ¿por qué lo han quitado? Para muchos era una distracción los domingos, para los vendedores, una ruina según comentan. Dicen que no darán marcha atrás, yo les digo que también hay que ponerse al lado de los humildes.
Por último, quieren convertir en parque y juegos de niños ¿De qué niños hablan? Vayan por los parques y los verán semivacíos y muchos juegos rotos. Ustedes los políticos se afanan en dejar obras «maravillosas» incluso derribando las anteriores. ¡Por favor, administren bien nuestro dinero! Muchas gracias.
Ángeles Torrente Romero. León
En memoria de un mansillés incuestionable
La muerte de Sergio García Aller el pasado día 18, a sus 85 años de edad, ha causado en Mansilla un sentimiento unánime de tristeza por la pérdida irreparable de una persona muy querida y respetada en nuestra villa. Aunque nacido en Arcahueja, de pocos se puede afirmar que hayan sido tan mansilleses y que se hayan entregado tanto a Mansilla como se puede decir de Sergio. Juez de paz de esta villa desde hace muchos años ha representado la justicia, la mesura, la concordia y el buen hacer entre los vecinos. Y siempre, que ya es difícil en la vida, con el respeto y el reconocimiento de todos. Una persona sencilla, símbolo de la educación, la discreción y el saber estar, cualidades que tanto se echan en falta en la sociedad actual. Ha representado a nuestro pueblo en todas las festividades religiosas y actividades oficiales con más dignidad que nadie. En su vida pública ha sido un ejemplo para todos. Por esa dedicación de tanto tiempo yo me atrevo a pedir a la Corporación Municipal de Mansilla que, necesariamente, se manifieste, que institucionalmente reconozca de alguna manera la labor de este mansillés.
Si en alguna ocasión se han hecho actos de reconocimiento a los alcaldes anteriores e incluso a los concejales que por el consistorio han pasado, cuanto más es merecido y justo en este caso. Y en su vida profesional, Sergio, el relojero de toda la vida de Mansilla, serio y eficiente y hasta hace bien poco siempre dispuesto a echar un vistazo y reparar el reloj del vecino y amigo que se lo pedía. Un servicio con que contaba Mansilla que se perdió al finalizar su vida laboral. Lástima que nadie continuara con él. Y, no puedo menos que destacar otra cualidad de Sergio por la que vuelvo a apostillar que era un mansillés incuestionable: su devoción a nuestra patrona, la Virgen de Gracia.
Mientras fue juez se sucedieron diferentes corporaciones, unas más cumplidoras y otras menos con la tradición religiosa. El que nunca falló ni un día representando al pueblo en las novenas fue Sergio. Me consta que siempre tuvo a nuestra Virgen de Gracia como benefactora agradeciéndola su salud hasta el último momento.
Siempre que, como en esta ocasión, el sentimiento me ha llevado a significarme en el reconocimiento a algún mansillés que nos deja, me he dirigido a él queriendo llegar «a donde quiera que estés». En este caso, Sergio, no tengo ninguna duda donde estás. Sencillamente porque tu vida fue el tránsito de un camino perfectamente definido hacia el lugar donde te encuentras. Y donde esperamos reencontrarnos. A toda su familia, mi testimonio de pesar en estos momentos de dolor por la separación.
Javier Cachán. correo electrónico