LETRA PEQUEÑA
El recorte
El consejo de ministros aprobó ayer un recorte de la Administración que pasa por la supresión de numerosos altos cargos que afecta a todos los ministerios. Nada hay que objetar a la medida, que es pedagógica y que marca la pauta del ajuste en que todos, en los sectores público y privado, tendremos que apretarnos el cinturón. Pero es claro que, con la decisión gubernamental, ni el ahorro será significativo ni la Administración mejorará su funcionamiento. Antes al contrario, las graves disfunciones que padece se agravarán con los recortes. Para adelgazar la administración, que peca simultáneamente de elefantiasis y de ineficiencia, sería necesaria una reforma a fondo que la flexibilizase y permitiera incrementar su productividad. Lo que ocurre es que los Estados están, a menudo, en manos de gente incompetente.