Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

El corro | pedro vicente

A un año de los próximos comicios municipales y autonómicos, la cuenta atrás electoral está lanzada. El PSOE de Castilla y León la inició el pasado 22 de abril, día en el que su secretario autonómico, Óscar López, amaneció autoproclamándose, al grito de «Puro cambio», candidato a la p residencia de la Junta. La proclamación formal corresponde a los órganos federales del partido, pero eso al parecer es un mero trámite que no obliga a guardar las formas. Es evidente que López no se ha echado al monte por su cuenta y que su precampaña -en la que se está gastando un dinero- cuenta con la bendición de Ferraz, que para eso le endosó hace dos años la ardua tarea de reflotar la nave socialista en Castilla y León.

«No por mucho madrugar amanece mas temprano», ironizó Juan Vicente Herrera a propósito de la autoproclamación del candidato socialista. Pero lo cierto es que el propio presidente de la Junta no va a tardar mucho en postularse como candidato a la reelección. Todo parece indicar que ese es el objetivo último de la convención autonómica convocada este próximo fin de semana por el PP de Castilla y León. En su Burgos natal y bajo el lema «Retos y Soluciones», el presidente de la Junta expresará su disposición a seguir encabezando el cartel electoral del PP, ofrecimiento que será aceptado y santificado en ese mismo acto por Mariano Rajoy. A partir de ese momento el PP también dará por iniciada la cuenta atrás electoral.

En tres años de relativa tranquilidad política PP y PSOE han sido incapaces de concertar una estrategia común contra la crisis en Castilla y León. El único asunto en el que han caminado de la mano ha sido el de las Cajas de Ahorro, en el que ambos partidos se han visto completamente desbordados por los acontecimientos teniendo que asumir finalmente dos modelos contradictorios entre sí, ninguno de ellos coincidente con la propuesta original que compartían. Y al margen de ello, salvo la fórmula de urgencia arbitrada para repartir los 125 millones del Plan de Convergencia Interior del 2009, la negociación abierta sobre el pretendido «Pacto de Progreso en Castilla y León» se ha saldado sin alcanzar ni un solo acuerdo. Si no ha habido consenso contra la crisis cuando el horizonte electoral estaba lejano, lo que nos aguarda en el año que resta de Legislatura será ya confrontación pura y dura. Justo cuando más arrecia la recesión en Castilla y León, cuando se ronda la cifra de 200.000 parados, la Junta y el PSOE se esfuerzan en aparecer más distantes que nunca. El consenso no encaja ya en sus estrategias, al punto que el problema más lacerante de esta comunidad autónoma, cual es el de su despoblación, ha abierto una brecha insalvable entre gobierno y oposición.

Con todo, lo peor en esta crítica situación económica no es tanto ese clima de confrontación política -que a fin de cuentas forma parte de la normalidad democrática- como las alarmantes dificultades financieras que est án llev ando a la Junta a recortar de forma sustancial e inexplicada la escasa inversión productiva presupuestada para el 2010. Eso sí, unida una cosa a la otra el panorama es como para echarse a temblar.

tracking