la opinión del lector (IV)
Sobre la remodelación de la plaza de Santo Domingo
NO me gusta nada que se cambie tan radicalmente la fisonomía de una plaza emblemática como es Santo Domingo. Estas intervenciones urbanísticas son traumáticas y se cargan de un plumazo nuestra pequeña historia urbana. Actuaciones como ésta pertenecen a un pasado que creíamos superado, como cuando acabaron con el rollo de Santa Ana o la plaza de las Palomas. ¿Qué será lo próximo, urbanizar la plaza del Grano? Por otra parte, el tranvía promete ser un fiasco notable, sólo apto para jubilados ociosos y turistas despistados. La imagen de modernidad y movilidad sostenible que se quiere dar con este engendro va a durar dos telediarios. No nos extrañe que, dentro de no muchos años, alguna corporación municipal decida arrancar los railes: la historia se repite y esto ya ha pasado en otras ciudades.