¡Más madera!
Al trasluz | eduardo aguirre
Los indios estaban atacando el ferrocarril, y entonces Groucho lanzó una propuesta genial: «¡Más madera, esto es la guerra!». Ahora, en plena crisis, los indios siguen atacando, pero hay que ahorrar en madera, carbón, maquinistas-¦Algo no cuadra. ¿No será más económico, justo y razonable darles lo que piden, salvo nuestras cabelleras? Como continuación de lo expuesto en mi anterior columna, en la que me hice eco de las palabras de Boyer acerca de que como se les siga bajando el sueldo a los ministros «sólo querrán serlo los analfabetos», ahora debo mencionar otra perla similar, esta vez de Fermín Bouza, catedrático de Opinión Publica, de la Universidad Complutense: «Tiene pocas ventajas ser político, estás mal visto y cobras como un funcionario, y encima los aparatos del partido no te dejan hacer nada sin su supervisión». Un asco. Le ha faltado decir que además se liga poco, pero esto mejor no debatirlo, pues los hay que lo hacen por seis. Y lo de «mal vistos», pues algo de razón no le falta, aunque paguen justos -”los más-” por pecadores. El año pasado coincidí con un político local en una cena; al finalizar, nos fuimos caminando juntos hacia nuestras respectivas casas, y me confesó: «sabes, prefiero no ir solo por la calle cuando es de noche, porque hay gente que te insulta o se cachondea». Y sin cobrar plus de peligrosidad. En el trayecto, nadie le insultó; alguno sí hizo amago de cachondearse, pero se contuvo, no sería por la envergadura del improvisado guardaespaldas. Nada. Ni pedradas, ni autógrafos. Me despedí al llegar a mi portal y a punto estuve de preguntarle si quería que le acompañase hasta el suyo. No fue necesario. Se alejó silbando Sólo ante el peligro . Me pregunto si ahora sale con casco. En la oscuridad de la crisis, todos los cafres son pardos.