Éstas son las noticias del día
A esgaya | emilio gancedo
Tenemos sangre en las orejas: el coltan, un material imprescindible a la hora de fabricar los teléfonos móviles sin los cuales parece que nuestras vidas carecen de sentido, origina conflictos y cruentas guerras en el corazón de África en las que están muriendo, ahora mismo, cientos de personas.
En estos momentos, en oficinas y despachos enmoquetados de medio mundo, se exprime las meninges toda una legión de empresarios, publicistas y gestores con el único fin de conseguir que millones y millones de personas vean como absolutamente esenciales productos y artículos sin los cuales, en realidad, podríamos vivir perfectamente. Cremas y potingues sin efecto alguno, medicamentos innecesarios, agua del grifo embotellada, un videojuego, una película o una moda en el vestir -”cambiante cada año, y altamente rentable-” que se repite de manera mecánica en todas las calles de un mundo pretendidamente moderno (y cada vez más aburrido).
Consume lo que te digamos, vive de esta manera concreta, viaja a donde te ordenemos, adopta una actitud y una apariencia rebelde aunque en realidad te comportes, en todo, como una oveja modorra. Y que el tímbrico sonido de la cajas registradora no deje de resonar.
Nuestro nivel de vida -”una utopía para más de la mitad de los países del mundo-” se alza sobre la pobreza, el sufrimiento y la muerte de los demás.
Las amplias masas borrachas, entontecidas por el consumismo y residentes en ciudades son dóciles: cada vez quieren más, no se ven hartas, abandonaron hace tiempo todo valor y toda ética. Prefieren la ignorancia muelle. La auténtica rebeldía; hacer todo lo contrario, irse al campo, pasar del consumo, mandarlo todo al carajo o dedicar la vida a los demás, desconcierta a los poderosos. Para ellos no somos sino carne que estazar.
Éstas son las noticias del día. Ahora ya pueden seguir leyendo.