Un éxito, un fracaso
Irreverencias | c. chamorro
La huelga del 29-S ha resultado un éxito según las principales centrales sindicales. Según fuentes de estas organizaciones ha sido secundada por una mayoría de trabajadores (y trabajadoras) (secundada por los dos colectivos, vaya), que se han sumado a la misma de manera convencida y reflexionada dada la nefasta política laboral propiciada por los empresarios, auténticos culpables de nuestra dramática situación económica -si bien noticias recientes llegadas desde Nueva York desmienten este extremo, ya que hemos salido de la crisis, a pesar de la tozudez de unas cifras que algunos no ven-. Continuando con las mismas fuentes, los piquetes informativos han actuado con total serenidad y sin coaccionar a los trabajadores (ni a ellas), ya que apenas aumentó la venta de silicona y los cerrajeros tuvieron sólo un poco más de trabajo al día siguiente. Asimismo, algunos cristales aparecieron destrozados por causas desconocidas ya que no se han cursado denuncias en ese sentido. El temor de la población trabajadora y de autónomos con negocios con mucho que perder si habrían y poco que ganar, dado lo alegre del panorama de consumo y la esperada afluencia de clientes para ese día, no son razones reales según los representantes de algunos de los que aún trabajan, sino disculpas del empresariado capitalista para no reconocer el éxito de la convocatoria.
Sí hay constancia de que algún abuelo, también convocado a la «huelga», al no salir al parque con el chaval ha tenido que ser atendido por una sobredosis de dibujos animados que le provocó una subida exagerada de la glucosa (organizaciones de abuelos desmienten que haya sido por ponerse morado a golosinas). Por su parte, el Gobierno ha manifestado que el seguimiento de la huelga ha sido muy desigual, pero en general con una baja participación, no superando en algunos colectivos el 30% y siendo prácticamente inexistente en otros. Los mayores porcentajes se han dado en sectores ya muy castigados, como la minería, en la que de los cuatro trabajadores que quedan tres han estado en huelga y al que estaba de baja no se le ha localizado. Los empresarios se han quejado de las enormes pérdidas ocasionadas por esa jornada a la ya maltrecha economía de todas las empresas, tanto de las que van mal como de las que no van tan mal, considerando un ejercicio de irresponsabilidad esta convocatoria. Acaba usted de ser agraciado al ser uno de los elegidos de un experimento científico enmarcado en el proyecto titulado «el túnel del tiempo»: viaje al futuro III. Cuando acabe de leer el artículo volverá a la fecha de partida con la inolvidable experiencia de haber estado ya en el futuro próximo. Gracias por su colaboración.