El copago de la educación concertada
Dos áreas públicas llenan la boca de los políticos siempre que hablan: la Sanidad y la Educación. Y en las dos, últimamente, una terminología se ha incluido en los discursos: el copago. Pero, mientras en el mundo sanitario aún no se ha instaurado el que los ciudadanos deban pagar, además de sus impuestos, por la atención sanitaria que recibe, en el sistema educativo, la escuela concertada ya impone ese sistema. Tanto es así que actualmente uno de cada cinco euros que la Junta de Castilla y León dedica a la Educación se va para los colegios concertados, que crecen en número de plazas y de alumnos, mientras que la pública o se estanca o desciende ligeramente. Este cambio de tendencia está potenciado por la propia política del Ejecutivo autonómico que, tal y como demuestran las cifras, realiza una apuesta clara por esa enseñanza frente a la pública.
La enseñanza pública es obligatoria para los jóvenes hasta los 16 años, pero para que eso sea así, las administraciones deben potenciar aún más la escuela pública. Buena es una enseñanza concertada fuerte, pero siempre que no sea en detrimento de la pública y, lo que es más importante, siempre que a ella puedan tener acceso todo los ciudadanos. Y eso, ahora por su elevado coste, no sucede.