FUEGO AMIGO
Una embajada ejemplar
E ste domingo concluye la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en México, de la que Castilla y León está siendo sido invitada de honor, como cuna histórica del español. A nadie se oculta que esta feria constituye la cita más importante del mundo hispánico con el universo del libro y con la creación literaria, capaz de atraer a su recinto en una semana más de medio millón de visitantes de pago, que para asistir pasan por taquilla. Este año, con Castilla y León como protagonista, la afluencia de público está desbordando todos los cómputos anteriores. Es verdad que coincide con el empuje de la celebración nacional del bicentenario de la Independencia y del centenario de la Revolución, pero también con la presencia de la Comunidad que es cuna de la lengua común de casi quinientos millones de personas.
No se trata de un fenómeno fácil de entender desde nuestro pasotismo lugareño, así que los comentarios más frecuentes por aquí se sitúan casi sin excepción en la órbita de la cazurrería. A cuento de qué iba a resultar esta vez algo distinto al dispendio habitual en las excursiones oficiales. Sin embargo, la realidad está siendo muy otra. Salir de casa con el distintivo de cuna del español proporciona una acogida cordial, si se hace sin alarde de primogenituras y festejando la patria común de la lengua.
Castilla y León ha viajado a Guadalajara con una imagen plural y moderna. La de una Comunidad en cuyo territorio se imprimió el primer libro español y cuya literatura contemporánea atesora más premios Cervantes que cualquier país hispánico. Por eso, su presencia ha captado el tirón cordial del público mejicano. Esa respuesta se pudo comprobar en la asistencia y participación con que el público de la feria secundó el nutrido y variado programa de actos. Además arroparon el despliegue de la delegación conciertos musicales, lecturas poéticas, actuaciones escénicas, jornadas gastronómicas y exposiciones artísticas, como la magnífica del Musac en el Centro Cabañas. Junto a los orígenes de la lengua y de la edición, sus referentes actuales, desde los autores más acreditados a las voces emergentes. Con Gamoneda a la cabeza.
No es fácil cuantificar la rentabilidad a largo plazo de un impacto cultural y de imagen tan positivo. En cualquier caso, no debiera dejarse evaporar sin provecho. A lo largo de estos días, medios de comunicación de todo el mundo hispánico han repetido la marca de Castilla y León, asociada al origen de la lengua. Una Comunidad históric a que alberga la mitad del patrimonio cultural español y reúne los espacios naturales más atractivos. Y el despliegue en México ha alcanzado todos los soportes, desde las latas de cerveza a las televisiones o las portadas de los periódicos.