Ensayando una nueva libertad
En los próximos días, casi con seguridad en el transcurso de esta semana, doce reclusos del centro penitenciario de Villahierrro, todos ellos leoneses, varones, condenados por delitos de drogas y beneficiarios de la revisión de sentencias a la que obliga el nuevo Código Penal, abandonarán la prisión para dar contenido a un proyecto de integración social. La llamada -˜comunidad urbana-™ en la que se obligan a participar es un ensayo pionero en España ideado por los propios responsables del centro de Mansilla de las Mulas y Proyecto Hombre y avalado por la experiencia de esta organización en el tratamiento de toxicomanías.
Bajo un sistema de organización y convivencia similar a los de las comunidades terapéuticas, los participantes podrán hacer vida normal en la calle, aunque estarán obligados a acudir a comer y a dormir en el Centro de Inserción Social, así como a participar en las actividades programadas. El fundamento es relacionar al delincuente con la sociedad con la que entró en conflicto, rompiendo la marginalidad en la que ha vivido, y el objetivo, evitar que la libertad lo deje en la calle sin saber qué hacer. Ese es precisamente el peligro. El del liberado y el de una sociedad que sólo avanzará hacia la modernidad desde el riesgo, la valentía, la sensatez y la fe en el ser humano.