TRIBUNA
Contrarreformas del PSOE
La batería de recortes antisociales de Zapatero es larga: El pasado mes de junio se recortaron los salarios de los empleados públicos en un 5%. En verano subió el IVA dos puntos, lo cual supone reducir los salarios reales casi un 2%. En el mes de septiembre se introdujo la reforma laboral, que ha favorecido y abaratado el despido y rebajado los derechos laborales. Esta reforma generalizó un tipo de contrato con una indemnización de 33 días por año trabajado (en vez de 45 días) pasando del 15% de los nuevos contratos al 30%. Los contratos temporales no se han reducido. Mientras tanto, el paro se mantiene en cifras altísimas, con más de 4 -˜6 millones de parados. El desempleo de larga duración llega ya a dos millones (un 43% del desempleo total). Y quienes llevan en el paro más de seis meses ven reducida su prestación en un 60%. Elimina los 426 euros al mes a las personas paradas de larga duración.
Pero el Gobierno del PSOE prevé continuar su ofensiva a dos grandes niveles. Por una parte, bajando drásticamente la inversión social en los presupuestos generales. Por otra, el PSOE plantea realizar en los próximos seis meses una batería de leyes que pasan por la trituradora los servicios públicos, las prestaciones sociales y la negociación colectiva para «calmar a los mercados», estos dioses del nuevo fanatismo religioso neoliberal que gobiernan con mano de hierro nuestras cautivas democracias. Los Presupuestos Generales del Estado para el 2011 prevén una drástica reducción del gasto público en un 7,9%. Se reduce un 8,1% el dinero destinado a educación, un 8,2% a sanidad y un 31% a medio ambiente. Los presupuestos también congelan los salarios de los empleados públicos para el 2011. Las pensiones mínimas crecen un ridículo 1%, pero el resto se congelan.
Si bien el paro es uno de los principales problemas, se reduce un 5,5% la partida para políticas activas de empleo. Parece una broma de mal gusto, pero se destinará menos dinero al empleo en el 2011 que en el 2007, cuando dos millones de personas todavía no habían perdido su trabajo. Y de este dinero, una gran parte se destinará a bonificaciones, que suponen un regalo a las empresas que reciben dinero para unas contrataciones que harían igualmente. En la estela privatizadora Zapatero cerrará 14 empresas públicas y fusionará 24. No ha dicho todavía cuántos trabajadores y trabajadoras se irán a la calle.
La segunda ola de reformas se centra en diversas leyes, de las cuales una de las principales será la reforma de las pensiones. Se tendrá que trabajar dos años más, ya que la edad de jubilación subirá de los 65 a los 67 años. Además, las pensiones serán menores, ya que se aumenta el periodo de cotización de los últimos 15 años trabajados a los últimos 20 años. Dado que al principio de su vida laboral un o una trabajadora tiene peores salarios, eso comportará una reducción de las pensiones de un 5,5% por término medio. Si se sube el cómputo del periodo de cotización a 25 años, las pensiones bajarán un 10%. Actualmente, para cobrar una prestación entera hace falta haber cotizado 35 años; eso se podría elevar a 38 años, con la repercusión de ser casi imposible para muchos jóvenes que encadenan trabajos precarios y temporales o para mujeres con trabajos de empleo doméstico. demás de la reforma de las pensiones, el ejecutivo pretende realizar hasta 14 nuevas leyes hasta el próximo junio.
La estrategia del PSOE, en línea con su carácter social-liberal, consiste en combinar leyes que realicen algunos pequeños avances en leyes sobre la igualdad de trato o de cuidados paliativos y muerte digna con le yes altamente regresivas. Estas últimas tienen todas nombres progresistas, ocultando los ataques previstos. Se pretende aprobar rápidamente, sin dar detalles con antelación, para evitar que crezca la oposición y las posibilidades de movilización. Este enero está previsto tramitar la Ley de reforma de las Políticas Activas de Ocupación, que posiblemente endurecerá las condiciones para recibir la prestación o se presionará a los parados para aceptar cualquier trabajo a riesgo de sufrir sanciones.
En marzo, el Gobierno sacará adelante la Ley de negociación colectiva, continuando el camino de la reforma laboral. La negociación colectiva se encuentra encallada este año por la dureza de la patronal; sólo se han firmado el 40% de los convenios. Cuando no se firma de nuevo un convenio, se mantiene el anterior. Ésta es una de las cuestiones que la patronal quiere cambiar, para así poder desbloquear una línea de defensa del derecho laboral y poder realizar ataques laborales directamente por sectores y empresas, po r debajo de los convenios existentes actualmente.
El próximo abril está prevista la Ley de Universalización de la cobertura sanitaria. Detrás de este nombre se esconde una propuesta para introducir el copago en la sanidad, que supone que volvamos a pagar de nuevo por los servicios médicos que ya pagamos con nuestros impuestos, y la consagración de los procesos de privatización de una sanidad que ya está sufriendo importantes privatizaciones en muchas comunidades autónomas, especialmente en Madrid. Zapatero está haciendo una declaración de guerra a la clase trabajadora. La única salida es una movilización continuada, masiva y creciente, siguiendo la estela de la huelga general del 29-S, hasta conseguir revertir esta masacre; esta convicción debe poseernos hasta el compromiso, como clama Ernesto Sábato.