Diario de León
Carlos Fidalgo
Ponferrada

Creado:

Actualizado:

En Bélgica hay un vacío de poder. Llevan siete meses sin gobierno. Flamencos y valones se dan la espalda. Y no se ponen de acuerdo ni para elegir una miss que los represente.

En Túnez ha estallado una revolución. La gente se ha echado a la calle y con la complicidad del ejército, ha obligado a huir al dictador que les ha estado gobernando durante 23 años.

En Italia no tienen ninguna dictadura. Les basta con un primer ministro acusado de incitar a la prostitución a menores, que controla los principales canales de televisión, aprueba leyes a la medida de sus negocios y se aferra al poder como un náufrago en medio de un océano de denuncias.

En la Gran Bretaña, jóvenes contestatarios toman la sede del Partido Conservador y atacan el coche del Príncipe de Gales. Protestan porque estudiar en la universidad se va a convertir en un privilegio a partir del curso que viene.

En Francia, cuna de la revolución, el presidente lleva alzas en los zapatos para sentirse más grande, expulsan a los gitanos y de vez en cuando, los jóvenes queman coches en las calles de los barrios marginales.

En Egipto, jóvenes en paro se están quemando vivos. Están dispuestos a inmolarse para que la revuelta de Túnez se contagie por todo el Magreb.

En Cuba se mueren de hambre. Presos anticastristas se niegan a comer. Pero la dictadura sigue adelante.

En China silencian a un Premio Nobel de la Paz. En Estados Unidos, otro Nobel de la Paz recibe al presidente chino en visita oficial.

De Rusia no sabemos nada, salvo que su primer ministro es amigo del primer ministro de Italia. Y de vez en cuando asiste a sus fiestas.

¿Y en España? Aquí nadie se está echando a la calle, salvo los abertzales. Nadie se inmola para pedir democracia. Nadie, salvo Tarsicio Carballo, hace huelga de hambre. En España, el presidente está desaparecido. Ha puesto por delante al vicepresidente Rubalcaba para que reciba todas las bofetadas de la crisis.

Y en la otra España, porque sigue habiendo dos, un autobús lleva al Partido Popular hacia el poder. O al menos así titula un periódico nacional que reproduce en su portada una fotografía tomada con un iPhone en la que aparece Mariano Rajoy y toda la cúpula eufórica del principal partido de la oposición sonriendo entre los asientos. Como si se fueran de excursión.

tracking