Las sanciones están para cumplirlas
Hace más de dos años que estalló el escándalo de la trama solar, que llevó a la Junta a sancionar sólo en León a ocho personas: cinco funcionarios del servicio de Industria, dos jefes de servicio y el secretario territorial. Todos fueron expedientados primero y suspendidos después de empleo y sueldo y en el caso de los jefes de servicio y del secretario territorial, destituidos de sus puestos. Ahora, dos años después, se descubre que uno de los funcionarios sancionados a un año de empleo y sueldo, Jesús García Flórez, no ha cumplido su sanción, que tiene recurrida, sigue trabajando en el servicio de Industria y, lo que es peor, por sus manos pasan expedientes de huertos solares a los que tramita y da el visto bueno previo al definitivo del jefe de servicio.
Pero es que, además, da el visto bueno a expedientes que datan del 2008, poco antes de destaparse la trama solar. Es un insulto a los ciudadanos que esto suceda y lo es aún más si el funcionario de turno es político, como es el caso de García Flórez, que es el portavoz del PP en Villaquilambre y se perfila como candidato en un Ayuntamiento en el que él con sus votos sustenta a un tripartito y a un alcalde, Lázaro García Bayón, cuya gestión ha estado marcada por el escándalo. Lo dicho, un insulto al ciudadano.