EDITORIAL
Frente común en defensa del carbón
La ofensiva está en marcha. Castilla y León, Aragón, Asturias y Carbunión, la patronal minera, han decidido hacer causa común y, dentro de pocos días, suscribirán un recu rso para impugnar el reglamento europeo de ayudas a la minería del carbón que marca el fin de los incentivos en el 2018. El objetivo es que la Comisión Europea amplíe más allá de ese año las ayudas. Se pretende también que se reconsidere la decisión de que las empresas que sean viables en el 2018 tengan que devolver las ayudas recibidas si quieren seguir con la actividad. Algo que supone poner contra las cuerdas a estas empresas. Es una entelequia pensar que pudiera producirse ese reembolso. Presión por presión, el Grupo Alonso ha solicitado la prórroga de los ERE que afectan a su plantilla par a tener las espaldas cubiertas en la hipótesis de que se retrasen las ayudas comprometidas por el Gobierno.
Hace sólo un par de meses parecería un brindis al sol presentar un recurso c omo el que se plantea, pero las cosas han cambiado mucho al hilo de los acontecimientos en el norte de África que están obligando a repensar la estrategia energética de la UE. Si bien la dependencia energética es muy distinta en unos y otros países europeos, nadie escapa de los efectos del súbito encarecimiento del crudo. Y España, menos. Y ahí está el carbón.