Firme apuesta por los vuelos chárter
Ahora ya no son amagos ni juegos florales. La unanimidad presidió la reunión del consorcio del Aeropuerto de León en la que se aprobó una nueva convocatoria de ayudas encaminada a la captación de vuelos chárter y vuelos regulares. Sobre la mesa se han puesto 4,1 millones de euros que podrían llegar a ser 5,3 millones si el Ayuntamiento de León -que junto a la Diputación y a la Junta integran el consorcio- hiciera efectivo su compromiso y aportara las últimas anualidades que aún debe al consorcio. En todo caso, el objetivo de la unanimidad, la necesidad de aparecer unidos en el mismo objetivo ante la opinión pública, hizo que se pasara por encima de esta polémica. Las elecciones hacen milagros y el de ayer es uno de ellos. Si se tiene en cuenta la más que precaria situación del aeropuerto de León, el acuerdo que se ha adoptado tiene un cierto carácter de órdago, una apuesta arriesgada pero que es también la única posible. Es ilusorio pensar que el aeropuerto de La Virgen del Camino comience a ser atractivo de la noche a la mañana para las compañías si no existen unos incentivos lo suficientemente llamativos que compensen los previsibles déficits de explotación.
Concentrar ahora el esfuerzo, como se pretende, en la promoción de los vuelos chárter es también razonable sin que eso signifique dejar de apoyar los vuelos regulares cuya continuidad ha estado en serio riesgo según reconoció la presidenta del consorcio, Isabel Carrasco. Los estudios de que se dispone y los contactos mantenidos en los últimos meses con los tour operadores y mayoristas han llevado a la conclusión de que ahí existe un mercado potencial que puede ser explotado con ciertas garantías de éxito.
De la respuesta que tenga el concurso que ahora se va a abrir depende que las expectativas creadas se vayan haciendo realidad. La oferta es golosa: hasta 9.000 euros de subvención por cada vuelo chárter y desde 3.000 euros por cada vuelo de la menos 50 pasajeros. Pronto se sabrá si este tratamiento de choque es capaz de reanimar a un aeropuerto que permanece en la uvi, pero al menos ahora se rema en la misma dirección. Que dure.