AL TRASLUZ
¡Pardiez!
Insisten los socialistas leoneses que en sus listas abundan los apellidos terminados en «ez», mientras que en las del PP hay mucho «abolengo» local. Un poco trasnochado el discurso. Con humor también se hace campaña electoral, pero hasta un gag ha de adaptarse a la verdad. Recuerdo haber entrevistado a finales de los ochenta a un ecologista leonés de nombre Manuel, quien harto de apellidarse García presentó una solicitud en el Gobierno Civil para cambiárselo por Sol Luna Fuentes Claras, pero lo suyo fue más gamberrada anti sistema que convicción estética o ideológica. Ahora, la coordinadora del comité electoral de Juventudes Socialistas, Camino Orejas, afirma: «Los populares están haciendo una candidatura de señoritos, de rancio abolengo (...) nunca han soportado que un Fernández cualquiera ocupe el sillón de la alcaldía». Así se apellida nuestro alcalde, pero también el Conde de Lemos, un personaje de Tintín, Miss Universo 2009, y hasta yo mismo por rama materna. Como diría el capitán Alatriste, allá por el XVII: ¡Pardiez!
Todo esto viene por la inclusión de Agustín Rajoy y de Belén Martín- Granizo en la lista del PP al Ayuntamiento de León. Ambos tienen su propio prestigio y tendrán que aguantar con flema inglesa una temporada de guasa cazurra, de rivales y de propios. Pero hasta ahí. ¿Acaso Felipe González, así, terminado en ez, no juega al tute con Carlos Slim, el hombre más rico del mundo? Desconozco el linaje de los Rajoy, pero tengo algún conocimiento del de los Martín-Granizo, su «abolengo» es el de la buena gente de aquí, curtidos profesionales. ¿Aristocracia local? La de la bondad, la mejor de todas. Y la de la inteligencia, que anhelaba Juan Ramón. Por supuesto, ni la una ni la otra son patrimonio de una familia, ni de unas siglas. Dicho esto, no creo que Belén Martín-Granizo haya aprobado Arquitectura porque el fantasma de un ilustre antepasado le soplase los exámenes. ¡Pardiez!
¿Qué en las listas socialistas hay más apellidos terminados en ez? Y más zurdos. Mis modestos conocimientos en ortografía me dicen que Gutiérrez no termina en la letra d, y así se apellida el candidato popular. Esta polémica nació oxidada. Es de otro tiempo. Toda una gilipollez. ¡Pardiez!