Duro varapalo a Cipriano Elías
Los tribunales están protagonizando los primeros pasos de la campaña preelectoral con decisiones que, sin duda, se tornará, de hecho ya se han tornado, en armas arrojadizas entre los dos principales partidos en liza: el PSOE y el PP. Si ayer era el tranvía de León el que concentraba la atención, ahora le toca el turno a la Diputación que ha recibido un duro varapalo al quedar anulada la oposición por la que se cubrieron 40 plazas de auxiliares administrativos. La decisión del juzgado de lo Contencioso nº 2 equivale a una vuelta a empezar, a la repetición de un proceso caracterizado por las dudas sobre su limpieza: supuestas filtraciones de los exámenes, trato de favor a aspirantes vinculados familiarmente con cargos el PP que consiguieron las más altas calificaciones, etcétera. El juez admite que no se dispone de pruebas claras de tales filtraciones pero sí aprecia indicios «suficientes» de que el tribunal pudiera estar -˜contaminado-™.
La sentencia coloca en una incómoda situación a los responsables de la Diputación y en particular a quienes ostentaban entonces la responsabilidad directa de aquella convocatoria. Es el caso de Cipriano Elías Martínez, diputado de Personal, que lejos de dar la cara, se mostró evasivo limitándose a autoexculparse, en una lamentable muestra de irresponsabilidad y falta de coraje. Reconocer que firmó aquella convocatoria y al mismo tiempo apuntar que la decisión no le correspondía a él, constituye una muestra de cinismo insuperable.
El PSOE, que intenta sacar el máximo rédito electoral a este fallo, cargó con dureza contra la presidenta de la Diputación, Isabel Carrasco, a través de su viceportavoz Matías Llorente que pidió su dimisión. Habría que recordar, no obstante, que siendo Llorente vicepresidente de la Diputación también se anuló otro proceso para seleccionar animadores socio comunitarios por no ajustarse a derecho. Penoso espectáculo, en definitiva, el que se ha ofrecido. Lo que se desconoce es si, al menos, lo ocurrido servirá para que los principios de equidad y de transparencia presidan de una vez el acceso a la función pública poniendo coto al deporte nacional del enchufismo.