EDITORIAL
Lancia: el patrimonio gana
Aunque se echa de menos mayor concreción en algunas cuestiones, sí es cierto que la decisión adoptada por la Comisión de Patrimonio Cultural sobre el yacimiento de Lancia deja una cuestión meridianamente clara: la importancia histórica y patrimonial del yacimiento obliga a su conservación y se sobrepone a los criterios e intereses de los promotores de la obra pública afectada que no es otra que la mil veces reclamada autovía A-60 entre Valladolid y León. Esto significa que esta patata caliente pasa a manos del Ministerio de Fomento que es el que debe impulsar las medidas correctoras necesarias en el proyecto de obra para que el yacimiento no sufra daños irreparables. Sin señalarlo expresamente, del comunicado de la Comisión se deriva que la solución técnica que se adopte sólo puede materializarse de dos formas: modificando el trazado o elevando la infraestructura viaria por encima del yacimiento siempre que una actuación de este tipo sea compatible con la preservación de los restos hallados. La opción de cubrir los restos una vez estudiados queda totalmente descartada.
En resumen, en el siempre difícil equilibrio entre la conservación del patrimonio histórico y las obras públicas, en este caso la balanza se ha decantado a favor del patrimonio lo que sin duda será bien recibido por quienes, desde un primer momento, han puesto de relieve la trascendencia del hallazgo y la necesidad de convertir este enclave, situado entre Mansilla y Villamoros, en un polo de atracción cultural y turístico. Eso sí, ahora habrá que afrontar la realidad y las consecuencias: habrá más retrasos en una obra que, aparte de estas incidencias, no ha escapado de los drásticos recortes de Fomento. Al Ministerio, titular de esta vía, toca ahora asumir las directrices de las autoridades de Patrimonio y aprobar una alternativa cuanto antes. Vale recordar que ya en el año 2004 se alertó, por parte de los técnicos de Patrimonio de León, que el trazado escogido iba a pasar justo por encima del yacimiento. El proyecto hizo caso omiso y las excavaciones no hicieron sino confirmarlo. Hay palos que tendrán que aguantar su vela...