editorial
Sigue la 'provisionalidad' de la rotonda de Carrefour
Desde el pasado mes de marzo es 'inminente' la adjudicación de las obras de la rotonda de Carrefour pero lo cierto es que, de momento, este cruce sigue arrastrando la misma provisionalidad, y precariedad. A principios de febrero se optó por delimitar la glorieta con separadores de vías y tres meses y medio después la rotonda sigue exactamente igual. Estamos hablando de una intersección que soporta una importante intensidad de tráfico, un punto negro también en el que en los últimos años se han registrado algunos accidentes. Y además es una de las 'puertas' de entrada a la ciudad, una antesala que en estos momentos resulta muy poco presentable.
Desde el Ministerio de Fomento, responsable de esta actuación, se asegura que los retrasos en la adjudicación (la obra se licitó en diciembre del 2010) no tienen nada que ver con recortes o restricciones económicas sino con retrasos vinculados a los trámites burocráticos y el cumplimiento de la normativa vigente. Algo que produce cierta perplejidad pues no se trata de una obra especialmente compleja cuyo plazo de ejecución tampoco es excesivo ya que se estima en torno a los seis meses.
Fomento debería acometer sin más retrasos unas obras que redundarán en la fluidez del tráfico y en la seguridad.