EL GALLO
La primera palabra en español de Shadic
Los primeros pakistaníes que llegaron a Bembibre chocaron con el idioma. La veintena de ellos que vino a mediados de los años setenta compartía una vivienda en lo que hoy es la calle Oscura (entonces General Moscardó) y solían colgar la ropa en la fachada. El problema es que no tenían lavadora automática y por mucho que las escurrieran, las prendas lavadas a mano siempre estaban cargadas de agua. Un día, todo el tendal con la ropa puesta a secar al sol se vino a abajo ante los ojos de Shadic , uno de los inmigrantes pakistaníes, que no pudo hacer nada más que soltar un «ostia» de estupor en perfecto castellano. La cosa hizo tanta gracia a sus vecinos españoles que desde entonces, a Shadic, que hoy ya ha fallecido -"y a su hijo Munhir no le importa que contemos esta anécdota aquí-" le empezaron a conocer en toda la villa como Ostia. Sin mala fe.