Diario de León
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CAMINO GALLEGO
León

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Hoy presenta el alcalde cien propuestas para acometer urgentemente en la ciudad. La necesidad de frenar la deriva hace que una semana después de la toma de posesión haya que dejar claras las primeras directrices para la tregua de los cien días que siempre se concede a todo mandatario.

Son demasiadas las cosas por hacer, pero también es cierto que muchas de ellas se pueden notar de inmediato con un coste casi cero para Poridad. Se trata de hacer las cosas mejor, para que duren un poco más, porque el viejo «tente mientras cobro» no se llevaba por estos lares, pues o bien no cobraban o lo hacían sin importarles que ya se hubiera estropeado la obra en cuestión.

El 2 de mayo publiqué aquí una lista de calles que tenían el asfalto en mal estado, aunque ya barruntaba que no estaban todas las que eran. Lo cierto es que se arreglaron, pero hay otras que no cité entonces y que no vieron la apisonadora. Por ejemplo la calle Cuchilleros tiene unos socavones desde antes de hacer el carril bici, que está flamante pero la calzada da pena. También es peligroso el socavón que hay en la glorieta de entrada a Pinilla, junto al parque de Quevedo y no digamos nada del rosario de baches de Doctor Fléming, en la parte que no quedó asfaltada tras eliminar el paso a nivel.

Otra cosa que también puede hacerse es cortar los hierbajos que abundan en la Universidad, porque dan una sensación de abandono total. Para muestra: la maleza que hay en los alrededores del flamante edificio Darwin del campus, que es un claro ejemplo de la evolución de las especies... vegetales. Pero ocurre igual en La Lastra y en las rotondas de piedras, que también hay que cuidarlas. Y poner bien los aspersores de riego de la rotonda del avión, que mojan a los coches y no al césped.

Acabar de una vez con las vallas que reducen la calzada en Sáenz de Miera sería de agradecer. Igual que colocar de una vez en el sitio que se merece el busto del Padre Isla, que debe volver a estar junto a Feve. No tenemos tantos prohombres con estatua en León como para que quitemos los que hay.

Como los amores del alcalde a la ciudad ya se empezaron a demostrar en la plaza de las Cortes Leonesas, con las primeras obras, se me ocurre sugerir que haga público un teléfono donde la ciudadanía pueda llamar para pedir pequeños arreglos que a todos vendrán bien. No costará mucho y todos se sentirán escuchados. Manos a la obra.

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