EDITORIAL
La Universidad de León crece
La Universidad de León, por primera vez en muchos años, aumentó el número de alumnos el año pasado. Un hecho que viene a demostrar la eficaz labor que están llevando a cabo sus gestores. Pero si este dato es en sí relevante, lo es mucho más las 2.177 plazas para nuevos alumnos que se ofertan de cara al próximo curso en los 36 grados europeos. Y eso, en un año, en el que por primera vez la institución universitaria fija cupos máximos en todas sus carreras, que precisamente es lo que diferencia a las grandes universidades de las pequeñas. Limitar el acceso es frenar el todo vale, es decir no a aquellos alumnos que llegan rebotados de otros centros donde no son admitidos, es buscar la calidad en el alumnado. Eso es lo que ahora está haciendo la Universidad y, a la vista de los resultados, lo está haciendo bien.
Y todo esto, el nuevo equipo directivo de la Universidad de León, con su rector José Ángel Hermida a la cabeza, lo ha logrado justo en el momento más delicado, cuando no pocas voces auguraban que la ULE no llegaría a tiempo para adaptarse al Espacio Europeo de Educación Superior. Está claro que los agoreros o no sabían o sencillamente querían falsear la realidad, porque la Universidad se ha adaptado a Bolonia y, además, lo ha hecho a la vez que crecía.