Diario de León

TRIBUNA

León, en busca del recurso energético

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TEO LÓPEZ. INGENIERO INDUSTRIAL EN TÉCNICAS ENERGÉTICAS Y PRESIDENTE DE TRIBIOM
León

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El modelo energético de nuestro país necesita grandes cambios y los vamos a ver en los próximos años, y esos cambios van a venir por la implantación de las energías renovables y la eficiencia energética de la mano de las Empresas de servicios energéticos. Castilla y León es una de las regiones de Europa con más potencial de algunas energías renovables y la provincia de León tal vez la de mayor recurso y potencial en biomasa. Recuerdo cuando era niño que nuestros padres y abuelos hablaban continuamente de ir al monte a por leña, de podar los chopos y otros árboles de las riberas de nuestra tierra.

¿Por qué no funciona ahora este modelo de aprovechamiento de los recursos biomásicos de nuestra tierra? En León si se aprovecha toda la biomasa (las leñas, podas y recurso del monte) sería suficiente para abastecer toda la calefacción y el agua caliente de todos los edificios e industrias de la provincia. Sí; esto es así, es algo medible y no les voy a agobiar con miles de toneladas ni con magnitudes energéticas. Sí, es así como nuestro país paga al exterior más de 50.000 millonesde euros al año por la energía que importamos. Para que se hagan una idea esa cifra es mayor que todos los ingresos del turismo. Hemos olvidado el recurso energético que tenemos en nuestra tierra y en general en todo el país, sólo que en León la biomasa es mayor que en ninguna otra provincia. Por supuesto que no vamos a volver al monte a por leña, lo harán empresas especializadas que la extraen, y por supuesto que no vamos a alimentar a las calderas con rachos de leñas. La tecnología actual convierte la leña en gránulos pellets y con ellos se alimentan automáticamente las calderas. Una tecnología de más de un siglo.

Qué pena y que dispendio, una comunidad autónoma y una provincia como ésta donde el aprovechamiento de toda la biomasa crearía miles de puestos de trabajo sin necesidad de traer gasóleo ni gas de no se sabe que mundos; bueno si se sabe, de los herederos de Bin Laden y de Gadafi, entre otros, y además sin generar empleo y con un alto coste, mientras que de nuestras riberas y nuestros montes nadie saca un palo ¡Qué tristeza!

Primero fue la leña, luego el carbón, luego el gasóleo y últimamente el gas. Solo hay que ver los precios del gasóleo por las nubes y los rusos y los argelinos (Gazprom y Sonatrach respectivamente) que nos dicen todos los días que el gas debe subir un 30 ó 40%, eso para empezar. Nuestras autoridades poco o nada hacen por dar la vuelta a un modelo absurdo. Cambian a gas todos los edificios públicos y a lo sumo ponen la biomasa uno o dos para salir en la foto.

Recuerdo mi niñez en un pueblo de León llevando, cuando tocaba el turno, los palos en una cesta a la escuela para poner la calefacción, era toda una aventura maravillosa y veo ahora los colegios de la provincia todos a gasóleo o gas y al lado, a unos kilómetros toda la biomasa desaprovechándose. Claro es nostalgia. Qué absurdo traer el gasóleo y el gas de allende los mares, cuando esta aquí el equivalente energético en forma de biomasa y nos genera la riqueza a nosotros. Hago un llamamiento a los arquitectos, ingenieros, administradores de fincas, comunidades de propietarios, propiedades de edificios en general para que no opten por algo que nos venden como moderno y nos hace esclavos, nos lleva al dispendio y al absurdo, el gasóleo y el gas.

El aprovechamiento más adecuado de la biomasa por no decir el ideal es utilizarla para usos térmicos, es decir, introducirla en calderas para calefacción y producción de agua caliente donde aprovechamos casi el 100% de su valor energético, como se ha hecho toda la vida. Existe un error mayúsculo que es generar la electricidad con biomasa mediante centrales, procesos o tecnologías más o menos complicadas logrando solamente un aprovechamiento del 20% de su valor energético, pero las autoridades se empecinan en primar a estas centrales solo para que sea negocio a la vez que desaprovechan el 80% de su valor energético. Esto es así porque así es la tecnología y la termodinámica. Dejemos que la electricidad la produzcan otros más eficientes como son la eólica y la fotovoltaica, pero no derrochemos la biomasa utilizándola para producir electricidad.

En nuestra provincia, desde Matallana de Torío hasta Almanza, pasando por La Robla, Boñar, Cistierna ..... y por los distintos valles (como el del Curneño) y montes, unos 80 kilómetros, de franja, decenas de miles de hectáreas, de roble ( quercus pyrenaica ) que sólo tienen una salida, una vocación, la energética. Están esperando que vayamos a sacarlo, mientras fluye el gasóleo y el gas de otros mundos. No sirven, ni han servido para hacer cubas, ni parquet, ni otras aplicaciones, únicamente para suministros energéticos como han hecho nuestros antepasados cuando iban al monte.

Pero no sólo en nuestra provincia, en Palencia, en Burgos, en la zona de Salamanca, unos 400 kilómetros, de franja de roble, los montes crecen y crecen, tal vez esperando el pasto de las llamas que pueden llegar algún día. Obviamente esto es solo referido al roble, pero ni que decir tiene que hay en nuestra provincia muchos más recursos que el roble y tampoco se utilizan.

Las administraciones tienen la obligación y responsabilidad de ser ejemplarizantes y han de comenzar a utilizar nuestro recurso energético, a la vez que divulgar, formar, informar y dar todo tipo de facilidades para la instalación de la biomasa de nuestras tierras. Realmente al no hacerlo son unos irresponsables indocumentados sobre la situación tan grave del cambio climático, la economía y, en consecuencia, carentes de cualquier sensibilidad medioambiental y energética. León y Castilla y León en general pueden autoabastecerse en gran parte con la biomasa a la vez que exportar para las regiones limítrofes. Toda una actividad generadora de riqueza que prácticamente esta por desarrollar. Hemos de ir en busca del recurso energético perdido.

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