Aquí te espero
Muerte anunciada
Esperaba no tener que escribir sobre la desaparición de la Cultural, por aquello de que era algo que se veía venir desde hace mucho tiempo y por lo tanto no es noticia.
Que produzca dolor, que se quiera evitar por los recuerdos que se tienen no es motivo suficiente para que siga viva una Cultural que hace ya mucho que dejó de ser lo que todos queríamos. Y eso empezó el día que se hizo Sociedad Anónima Deportiva (SAD), algo que no era ni necesario ni obligatorio para seguir adelante en la competición. Y la prueba es que el Granada C.F., flamante recién ascendido a Primera División, no es SAD, igual que tampoco lo son Real Madrid, Barcelona, Athletic de Bilbao y Osasuna, a los que se eximió (?) por históricos.
Pero la Cultural se quiso hacer grande y el cuento de la lechera terminó con el cántaro roto. Muchas veces he escrito aquí que no se asciende con el deseo, sino con el trabajo bien hecho. Tampoco se evita la desaparición de la Cultural porque no lo queramos, sino buscando una salida y la realidad, la dura realidad, es que la Cultural hace mucho tiempo que no tiene salida.
Reconocerlo y empezar a trabajar es lo único que se puede hacer. No somos el ombligo del mundo y tampoco la desaparición de un club es algo nuevo. Ya vimos hace años cortar las barbas del vecino Burgos, por haber hecho mal las cosas y ese equipo tenía un historial deportivo mucho mejor que la Cultu y desapareció. Otros históricos y de mayor categoría han descendido (Oviedo) y nadie se abre las venas por ello. Cuando ocurre lo que le ha sucedido a la Cultural lo normal es que termine como va a terminar. Poner paños calientes no conduce más que a aumentar el tamaño de la bola de nieve de la deuda, que más pronto o más tarde acaba convirtiéndose en un alud y sepultándolo todo.
En León con la Cultural se han hecho muy mal las cosas y ahora hay que pagarlo. A partir de ahora, tras el borrón y cuenta nueva, tenemos la oportunidad de crear un nuevo club que nos represente. La Cultu de León (puede ser el nombre para los nostálgicos) empezando desde una categoría modesta, puede dar muchas alegrías en el futuro. Claro que para eso no se necesitará un campo de fútbol como el que tenemos y que podríamos habernos ahorrado, pero el cuento de la lechera tuvo bastante éxito a finales del siglo pasado. Y de ahí vienen los lodos municipales y de la Cultural. Pero eso es otra historia.