AQUÍ TE ESPERO
Una lenta agonía
La Cultural está muerta. Bueno, está en coma. Hace mucho que quedó vegetativa. Desde que se empezó a gastar dinero a espuertas, mucho más del que se ingresaba, creyendo que con un nuevo campo y las ganas de ascender, lo único que hacía falta para lograrlo era dinero. Y dinero se gastó, pero sin criterio. Porque un director general que era muy buen gestor de baloncesto, pero que no tenía ni idea de fútbol y al que se ficha por una cifra astronómica creo que es un mal principio. Y el derroche siguió. Lo de Abelleira, que cuando llegó no había empatado con nadie y se le hizo un contrato millonario, es más polvo causante de este lodazal inmenso en el que se encuentra el club.
Terminó la temporada 2010-2011 porque jugadores y técnico se empeñaron en ello y lucharon para evitar el descenso. Lo lograron, pero eso no sirvió para que cobraran. No hay dinero y nadie lo va a poner. Si hubieran querido ya lo habrían hecho y no hay quien quiera ponerlo a cambio de nada, porque ahora ya no hay nada que pueda darse a cambio. Hay que ponerlo ahora, para pagar a Monteagudo (71.000 euros) y que así pueda sentarse un nuevo entrenador en el banquillo (a los jugadores les paga el Fogasa o la AFE). Si no se paga al último entrenador no se pueden tramitar las fichas de ningún jugador (lo de que se ha fichado a éste o al otro es falso, todo es de palabra, porque no se puede tramitar la licencia) y por lo tanto no se podrá empezar la competición. Entonces ¿a qué se está esperando? Se han ido consumiendo plazos, uno tras otro desde enero y todo sigue igual, la deuda está ahí y no va a mermar. Hacienda y la Seguridad Social esperan a que haya un duro para cobrar lo suyo. Los bancos no van a adelantar dinero, porque bastante cruda tienen su situación y nulas posibilidades de cobrar lo que se les debe como para dar más créditos. El Ayuntamiento y la Diputación tienen suficientes problemas de liquidez como para premiar la reiterada mala gestión del club. Sus auténticos dueños, los que la han llevado hasta donde está, ya no saben qué hacer y dan bandazos, queriéndose quitar el muerto de encima (nunca mejor dicho), pero sin soltar las riendas. Juegan a que otro es el dueño para alejar de su patrimonio personal a los acreedores. Y mientras otro da la cara, aunque supongo que además de fama querrá sacar algo en limpio (la SAD sólo tiene un piso). Y el tiempo pasa. Comienza una nueva temporada y todo está por hacer. Y por pagar. Si no se echa la trapa la agonía será muy lenta. Pero la muerte siempre llega.