EL GALLO
Todos en su sitio y tres en la calle
Efectivamente, las ausencias en los puestos de trabajo en el Ayuntamiento de León se cuentan con los dedos de una mano como consecuencia de los controles llevados a cabo por orden del nuevo gobierno municipal, que determinó entre sus prioridades poner un poco de orden también en este aspecto a la vista de los abusos que venían cometiéndose como consecuencia del absentismo y los muchos y muy calientes cafés que se tomaban algunos funcionarios. Es tan intensa y generalizada la sensación de control que hasta los tres integrantes de la brigadilla que vigilan, toman nota y dan cuenta de los problemas de todo tipo en la ciudad a las áreas correspondientes ocupaban disciplinadamente sus meses en la sede de Ordoño II. Hasta que llegó el alcalde y les dijo que su sitio era justamente la calle, que por cierto no debían pisar con demasiada frecuencia.