editorial
Ayuda a domicilio, solidarios con todos
En lo que va de año, Cruz Roja Española, a través del programa de ayuda a domicilio, ha prestado asistencia en León a más de dos mil usuarios, de los que tres cuartas partes son mujeres. Se trata de un servicio de intervención comunitario que intenta mejorar la calidad de vida de las personas mayores, enfermas, o que padezcan alguna discapacidad, así como la de los familiares que presenten problemas de soledad o aislamiento, proporcionándoles apoyo individualizado y con el objetivo de favorecer su autonomía personal. Los voluntarios constituyen el soporte mayoritario del proyecto, de carácter gratuito, dirigido a personas con escasos recursos económicos, situación social de aislamiento o dificultades de acceso a una vida comunitaria. El fin último es facilitarles la permanencia en su medio habitual de vida, evitando así situaciones de desarraigo y desintegración social. En el agravamiento del problema está la crisis, claro, y en su alivio el hecho de que hayamos conseguido extender unas redes sociales de solidaridad suficientes para reducir éste y otros problemas. Los grandes servicios públicos unidos a un sistema de protección social eficaz y a la pervivencia de un entramado de relaciones familiares protector mitigan las penalidades de una sociedad fuertemente golpeada por la falta de oportunidades.