editorial
Lancia sigue a la espera de resolución definitiva
La denuncia contra dos sujetos por robar piezas del yacimiento de Lancia es una buena noticia, porque demuestra que las autoridades están vigilantes en la defensa del patrimonio, pero a la vez sirve para poner una vez más en el punto de mira un yacimiento que sigue inmerso en la polémica. Desde que la Comisión de Patrimonio de Castilla y León anunciara la paralización de las obras de la León-Valladolid, en el tramo de la capital a Santas Martas, por la necesidad de protegir y preservar los restos de la ciudad de Lancia y que el ministerio recurriera la medida, porque entendió que atenta contra una infraestructura vital, nada se ha hecho.
Los restos siguen ahí, a la intemperie sin que nadie tome una decisión en firme al respecto. Y es esa inoperancia la que permite que se puedan cometer expolios como el que ahora se ha conocido. ¿Cuántas piezas se habrán llevado de allí? ¿Cuántas se seguirán llevando? ¿Hasta cuándo habrá que esperar para decidir por dónde seguir la autovía? Todas estas preguntas sólo pueden ser respondidas por el Gobierno y por la Junta, las dos administraciones que con sus decisiones ni protegen Lancia ni permiten la continuidad de una obra tan importante. Se impone ya una resolución definitiva sobre Lancia.