editorial
León no está para perder atractivos turísticos
Veintidós semanas. Ese es el tiempo que ha durado el espectáculo de la luz de San Isidoro, que desde el pasado 22 de mayo se ha podido ver todos los sábados de forma ininterrumpida. Hoy, a las 23.30 horas echará el cierre a cinco meses de proyecciones, que han convertido la fachada del templo en una gran pantalla de cine en la que, gracias al creador francés Xavier de Richemont se ha iluminado para dar a conocer a los leoneses y visitantes la historia del viejo Reino de León.
Ahora, el Ayuntamiento decide poner el punto y final a una iniciativa que ha demostrado ser un reclamo turístico de importancia. No existen datos oficiales sobre cuál ha sido la asistencia de público que ha acudido a la plaza de San Isidoro, pero sí se sabe que en estos 22 sábados ha estado siempre a rebosar. 1.500 euros, el coste de los operarios que ponen en marcha cada proyección, es la excusa que ha encontrado el equipo de gobierno para echar el cierre a una iniciativa que, a la vista de los resultados, debería mantenerse como reclamo turístico para los puentes o fines de semana festivos. Chamorro incluso planteó que se ampliara a la Catedral y San Marcos, pero frente a eso se paraliza. León no está para perder atractivos turísticos y el espectáculo de San Isidoro lo es.