Diario de León

LA 5.ª ESQUINA

Entre la ciencia y la magia

Publicado por
JESÚS A. COUREL
León

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En 1969, Ramón Carnicer publicó una biografía del frenólogo Mariano Cubí i Soler (1801-1875). Este médico catalán, incomprendido como tantos sabios en nuestro país —pero cuyas teorías fueron aplaudidas en su época—, fue el difusor de la Frenología en España. Es ésta una ciencia que trata de la inteligencia y que estudia la relación entre el espíritu y la materia a través de la localización en el cerebro de afectos, instintos y aptitudes humanas. Mariano Cubí aprendió la fisiognómica por el mundo y, después de recorrer buena parte de Estados Unidos —examinando cabezas de majaderos y dementes en presidios, cárceles y hospitales—, regresó a España como frenólogo prestigioso. En nuestros cerebros señaló 43 facultades divididas en tres partes: la superior o moral, la inferior o animal y la anterior o intelectual.

No tardó mucho Cubí en lanzarse al «penoso apostolado» de explicar la nueva ciencia a sus compatriotas —en muchas ocasiones entre burlas y desprecios— enseñando como se puede conocer el carácter de una persona con la observación de las protuberancias y depresiones de la superficie craneal. ¿Dónde está la gloria si no hay oposición que vencer?, dirá para darse ánimos en su tarea didáctica. Como buen investigador, llevó con paciencia los contratiempos, los insultos y las polémicas contrarias pues, como él escribió: «el hombre que de buena fe abraza una causa filosófica... debe bendecir los embates que le obligan a explicarla...» Incluso llegó a ser sometido a un proceso ante el tribunal eclesiástico de Santiago de Compostela, ciudad a la que llegó tras una breve estancia en Villafranca del Bierzo, donde Carnicer relata el encuentro de Cubí con el comandante retirado Antonio Fernández Morales, en una noche donde El Bitácoras acabó disertando sobre las interminables cópulas del rinoceronte.

Mariano Cubí animó a Morales a escribir poesía en berciano. Conocedor de la importancia de la expresión oral, consiguió que el militar astorgano recopilase las expresiones de la lengua de esta comarca y dejase constancia de ellas en unos poemas titulados Ensayos poéticos en dialecto berciano que vieron la luz, en 1861, prologados por el médico catalán y de los que este año celebramos el 150 aniversario de su publicación. Mariano Cubí preparaba una gran obra sobre lenguas, dialectos y jergas de España, aunque lo suyo era la cabeza humana. Dicen algunos científicos que el cerebro humano se viene reduciendo de tamaño en los últimos 30.000 años. Lo que no saben todavía es si nos estamos volviendo más ágiles y eficientes o más imbéciles. Ustedes, ¿qué opinan?… Había que hacer algo.

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