TRIBUNA
Cuanto más hablan más escándalo
Después de oír el desafortunado intento de la Ciuden de restar la trascendencia que la calle otorga al escándalo de la contratación de doña Belén Fernández se hace imprescindible que las explicaciones que no quiere dar el señor Azuara la den sus jefes en el Ministerio y el propio PSOE leonés, con su candidato al Congreso, José Antonio Alonso, a la cabeza. La dirección de Ciuden es responsable de la utilización partidista que el PSOE está haciendo de esa institución: ¿dónde vinieron a presentar la candidatura de estas elecciones? ¿La Ciuden y sus dependencias es suya para hacer actos de campaña pero no para dar explicaciones a una ciudadanía atónita?, ¿o pretende que creamos que no sabía nada de esto cuando presentó la candidatura allí?
La primera de las dudas de los ciudadanos es ¿por qué es necesario precisamente ahora ese puesto a escasos días de unas elecciones generales cuando durante los años de funcionamiento de la Ciuden nunca habían sentido la necesidad de crear el puesto con unos requisitos que, curiosamente, han resultado encajar a la perfección con el perfil de una persona con el máximo nivel de responsabilidad en el PSOE?
Muchos ciudadanos tienen la sensación de que se están pagando favores políticos y colocando gente en el momento del adiós o cuando no hay otras percepciones por cargos públicos que no están ya en su poder. Pero el problema no es el momento en que se hace esto sino precisamente que se haga. ¿O es que por haberlo hecho antes hubiera sido menos opaco?
El PSOE, empezando por el secretario comarcal y el candidato Alonso tiene una gran preocupación por desvincular a Belén Fernández del Partido y nos preguntamos ¿si todo es tan correcto, tan transparente y tan ético, por qué ese afán en decir que no está en la dirección provincial socialista? No desempeña cargo orgánico ahora, pero es así desde hace apenas unos días ¿y cuando se inició el proceso de contratación o cuando fue entrevistada o cuando se presentó allí la lista, lo tenía? Se ha dicho que el proceso de selección comenzó en septiembre ¿era o no entonces responsable provincial del PSOE?
Pero, sin duda, lo más llamativo por el desparpajo con que se cuenta abiertamente y lo más doloroso para todos aquellos que legítimamente aspiran a encontrar un puesto de trabajo es que se ha reconocido que un criterio definitivo para su selección es la defensa que había hecho anteriormente de la Ciuden durante dos años sin contraprestación.
¿Cómo puede ser posible que un mérito sea haber defendido políticamente ese proyecto? Entonces todos aquellos que no lo hayan hecho estarán vetados para el proceso selectivo, lo que seguramente explicará la opacidad con que se ha acometido la contratación y la desventaja de partida de los restantes aspirantes, rompiendo el principio de igualdad y el de mérito y capacidad que debería haber presidido este proceso selectivo.
Y cuál es el alcance de la literal declaración que dice «doña Belén Fernández ha colaborado con nosotros en alguna ocasión en estos temas», como la dirección de la Fundación no es un cargo político se entiende que esa colaboración ha sido institucional y debería explicarse su alcance y también por qué ella sí y otros no han sido llamados a esa colaboración previa que la ha puesto en disposición de que tal experiencia pese de manera definitiva en su contratación.
Y luego se habla de discriminaciones, la única que hay es la discriminación positiva a favor de quien milita en el PSOE.