EN BLANCO
Mª Pilar Queralt
En alguna otra ocasión ya les he hablado de mi amiga María Pilar Queralt, una mujer cultísima, apasionada e infatigable, con la que he tenido el honor de firmar algún libro conjunto. Gracias a su gran potencial estilístico y una filosofía de trabajo que conjuga el rigor histórico de los hechos con la exposición del contexto temporal y social, goza de un estatus de privilegio entre la pléyade de autores dedicados a rastrear en el fascinante baúl de los recuerdos. Muchos de ellos, todo hay que decirlo, capaces de dormir a las ovejas modorronas a base de disparates esotéricos y otros cuentos templarios. M.ª Pilar es otra cosa, pues cada uno de sus títulos es un banquete de palabras y un compromiso asegurado de calidad. De ahí el Premio Algaba que acaba de recibir su última obra, todo un alarde de buen estilo que pone rostros y color al universo femenino que amparó al llamado Rey Prudente, dueño de un imperio en el que no se ponía el sol.
Las mujeres de Felipe II, que así se titula el libro galardonado, recrea la trama menuda que se ha hurtado al conocimiento popular a propósito de este monarca consagrada por la leyenda negra como un ser autoritario y fanático, siempre vestido de negro y preso de sus fantasmas. Pero el hijo de Carlos V no siempre fue el hombre solitario que se recluyó en El Escorial, sino que durante sus años mozos disfrutó de merecida fama de galán enamoradizo y casi libertino. Si hablamos de Historia con mayúsculas, el nombre de nuestra provincia siempre acaba por aparecer. Y ahí tenemos a Francisco de los Cobos, corregidor mayor de León, encargado de vigilar los excesos del monarca en la esgrima sexual, vamos a llamarlo así, durante su matrimonio con la portuguesa María Manuela. En definitiva, una obra redonda, adornada con todo un festín visual de ilustraciones y desplegables, absolutamente recomendable para mitigar la melancolía invernal.