HISTORIASDEL REINO
Minijobs, pobreza, tuberculosis
Toma posesión el gobierno de Mariano Rajoy y comienza una semana, difícil, marcada por las propuestas del jefe de la patronal, señor Rosell, y la rendida mirada a la Cataluña de Artur Mas. Complicado para el ahora presidente, más aún para cada uno de sus ministros y qué decir de los que ocupen sillón por debajo de tales rangos, pues, para todos, se inicia el precalentamiento de ese 2012 que hasta los mayas advirtieron que, si no correspondía al final del mundo, se acercaba a su precipicio.
Precipicio al que nos arrojan cifras como las deudas históricas de las administraciones con los autónomos que, en el caso de Castilla y León, se sitúa en 861 millones de euros. Minucia, si lo comparamos con los 2.078 de los catalanes o los 2.489 de los andaluces. Item más, si les sumamos los de Valencia y Madrid, pues nada: el 56,1% del total de la deuda de la Administración con el colectivo.
En Cataluña, amén de ello, la Sanidad no es que sufra recortes, es que la están ventilando a bocados de retrasos, falta de personal en urgencias, e, incluso, quirófanos cerrados por orden del alto mando. El mismo que castiga a los funcionarios sobre la demagogia de considerar que así se gana al pueblo. El mismo pueblo al que castiga con una Sanidad empobrecida. Sanidad a la que castiga haciendo sentir que los emigrantes son la causa de todos los males. Emigrantes a los que fuerza a sentirse catalanes para no encontrarse excluidos. Catalanes que miran con ternura hacia la España de Rajoy. En fin, todo un modelo exportable el de Artur Mas.
Y ahora surge el tema de los minijobs, los mini empleos, de la mano de Alemania, donde ya funcionan, y del presidente de Ceoe, el catalán con estrechos y antiguos lazos con la Generalitat, Sr. Joan Rosell. Afirma éste que en el país germano es vía de inserción en el mercado laboral, y que debe de recuperarse la figura del aprendiz, como formación complementaria a los estudios. Se olvidan de añadir, los unos y los otros, que en Alemania los minijobs de a 400 euros no pagan impuestos, pero sí la empresa cotiza a la seguridad social, que no es ocupación a tiempo completo, y lo más importante: que con ellos no se sostienen a las familias, salvo en países como Rumanía, Croacia o Estonia, donde se vive con menos.
De momento, en la dura realidad del día a día de los casi 5 millones de parados, Cáritas alerta de que la situación social es semejante cada vez más a la de la posguerra española. La pobreza se cronifica y parte de la clase media ya se encuentra en riesgo de exclusión. Amén de todo ello, según el informe de la Agencia de Salud Pública, en el 2010 aumentaron los casos de tuberculosis y anemia, y ya se han dado otros de malnutrición infantil, según Cáritas, en esa Cataluña tan copiable. Rajoy, mejor mira hacia Castilla y León, visto lo visto.