EDITORIAL
El consorcio del aeropuerto sobra
El aeropuerto de León necesita apoyos, necesita impulsos, pero con un planteamiento lógico. El actual consorcio para la promoción del aeropuerto se ha mostrado ineficaz y caro. Supone un gasto de dinero por su mera existencia pero no aporta nada en términos reales. Es un ejemplo más de ese amplio abanico de entes institucionales que se crearon en torno a la administración pública y que suponen una carga añadida sin que sirvan para mejorar los servicios.
La paralización del consorcio es tan evidente que incluso dos de las tres instituciones que lo componen ya ni siquiera aportan las partidas económicas previstas por su propia carencia de recursos. El consorcio sobra, como sobran muchos entes, empresas públicas, patronatos y sociedades que realizan funciones propias de las instituciones públicas y que sólo aportan nuevos gastos en forma de dietas y burocracia añadida.
La promoción del aeropuerto la puedan realizar esas mismas administraciones de forma directa sin necesidad de generar gastos a mayores al contribuyente.