EDITORIAL
Mileurismo y paro, el mismo drama
Más de 77.000 de los casi 190.000 trabajadores leoneses por cuenta ajena no alcanzan los 12.000 euros de salario anual. Es más, 55.500 de ellos viven con menos de 600 euros al mes y 30.000 ni siquiera superan los 300 euros. El salario medio anual en León es de 18.594 euros, 519 por debajo de la media nacional. Viene a ser un problema añadido a las cifras que sitúan el paro juvenil en casi una cuarta parte del total y que describen perfectamente la postración de la juventud también en ese sentido. Por añadidura, los empleos de los jóvenes son en su inmensa mayoría temporales y no sólo no alcanzan siquiera el salario mileurista, sino que con frecuencia son objeto de abusos laborales por su situación de extrema debilidad.
La integración plena de los jóvenes en el sistema económico es cada vez más tardía y extraordinariamente dificultosa, lo que inevitablemente genera problemas sociales de toda índole. Ahora que se plantea una nueva reforma del sistema educativo con un año más de bachillerato, no estaría de más recordar que el 94% de los parados menores de 24 años no ha pasado de secundaria en un país en el que el fracaso escolar ronda el 30%.
A la vista de ese dato, no es difícil deducir de que efectivamente estamos recogiendo los frutos de un sistema educativo ineficaz que no es capaz de cumplir el designio de la formación obligatoria ni mucho menos de integrar a las sucesivas generaciones en el mercado laboral.
La redención de los jóvenes y la conquista de la productividad que el ex presidente Zapatero sitúa hoy en una entrevista en Diario de León en el horizonte del 2013 exige la reconstrucción integral del sistema educativo, la aplicación de los recursos necesarios y un amplio consenso político y social. Engullidos por la crisis, es prioritario romper la dinámica y evitar que las generaciones que vienen sigan recibiendo de sus mayores desempleo, falta de incentivos y un futuro sin expectativas.