AQUÍ TE ESPERO
La nochemala
Siempre creí que aquéllos que decían que no les gustaba la Navidad eran unos resentidos, por no haber sido felices en las de su infancia, pero tengo que rectificar, porque comprendo que hay muchas personas a las que estas fechas les traen demasiados recuerdos tristes. No todo lo es la infancia, aunque los niños sean lo mejor de la Tierra. Por eso también las tristezas de los mayores cobran sentido en unas fechas entrañables, porque se añora lo que hubo y ya no existe.
También ahora la Nochebuena vendrá asociada en mi recuerdo a Maite Almanza, compañera que falleció el 24 de diciembre. Un email leído de madrugada me comunicó la triste noticia. Y allí, en la soledad frente al ordenador, se me agolparon tantos recuerdos. El primero, la trágica coincidencia de que también en Nochebuena falleció atropellado Francisco Sarabia, trabajador que fue de este diario y que murió en tan señalado día y a las puertas del periódico cuando acabada su jornada se disponía a reunirse con su familia. Era un hombre bueno y entrañable, como buena persona y mejor compañera era Maite. Pero el dolor por su pérdida no por esperada es menor.
Luchaba Maite contra su enfermedad desde hace unos meses, cuando el deseado nacimiento de su hijo Guillermo se vio ensombrecido por el letal disgnóstico. Ya tenía lo que más quería, pero la Parca le ha impedido disfrutar de su querubín.
Su entereza a lo largo de la enfermedad no era sino un signo de su carácter. Amable y siempre dispuesta a ayudar, profesional que se dedicaba con tesón a cuanta información le ocupaba, sin escatimar esfuerzos y tiempo en pos de su gran vocación. Astorga, Maragatería entera y también La Bañeza fueron su escenario, donde dejó un grato recuerdo por su profesionalidad.
Ahora, Maite, nada de todo eso importa. La vida sigue y hay que continuar. Pero ahora entiendo y comprendo a todos aquellos a los que no les gusta la Navidad y no creo que sean unos resentidos. Simplemente les traerán tristes recuerdos, como a mi mente volverá cada Nochebuena tu imagen que acompañará a la de Paco Sarabia mientras la memoria se mantenga intacta.
La nochemala pesa más en tu familia, por la fatal coincidencia de que en esa misma fecha falleció tu abuelo. Descansa ya en paz, Maite, y vela por los tuyos.