Un respiro para el comercio leonés
El comercio de las principales ciudades de la provincia ha vivido unos años especialmente duros. A la tendencia nacional se han unido las crisis particulares que han generado los problemas de la agricultura y de sectores como el carbón o el metal —especialmente en el Bierzo— y que han congelado el consumo en la provincia de León.
Pero en esta campaña de Navidad ha llegado el ansiado respiro y tras los balances provisionales de estas primeras ofertas, a las que se unirán las rebajas que arracan el sábado, existe una gran satisfacción en el sector del comercio porque después de años de caída en picado se ha alcanzado una recuperación en el volumen de ventas.
Llama la atención un argumento planteado desde el sector y es que después de varias temporadas en las que los leoneses afinaron al máximo en el consumo ya se ha llegado a una situación en la que se hace necesario reponer prendas que por su uso «ya no aguantan más». Es un planteamiento que desvela que se trata de un consumo de necesidades que aún huye de los excesos pero que al menos ha facilitado ese ansiado respiro al comercio. Las previsiones más optimistas cifran la recuperación en un 7%, un dato que aportará dinero líquido al sector para poder encarar mejor un 2012 del que tampoco se puede esperar nada bueno si se cumplen las previsiones de los expertos.
En la provincia de León trabajan unas 20.000 personas en el comercio y la mejora de su situación evitará que continúe la sangría de puestos de trabajo que ha sufrido en los últimos años.
Eso sí, los comerciantes critican la desigualdad generada por las normativas comunitarias. En Madrid ya arrancó la campaña de las rebajas y las distancias se han acortado mucho por lo que surge una competencia difícil de combatir por la falta de unidad en la legislación.