editorial
Garantías para la gran obra de Feve
La visita a León del nuevo presidente de Feve, Marcelino Oreja, ha supuesto un importante espaldarazo para la gran obra que se está desarrollando en la ciudad para convertir la vieja línea del Hullero en un servicio para mejorar la movilidad en la ciudad y su entorno. Oreja aseguró que está garantizado este proyecto iniciado durante el mandato del leonés Ángel Villalba al frente a la compañía ferroviaria y que los plazos se cumplirán por lo que en el umbral de un año se reabrirá al servicio una línea que ya no supondrá una barrera urbana y sí un espacio de integración para los barrios directamente afectados.
El aval otorgado por Marcelino Oreja de manera personal a esta obra es muy importante para la ciudad, aunque tampoco ocultó que la prioridad la tiene de momento el ramal que ocupa la actual línea entre el barrio de La Asunción y la estación de la calle Padre Isla, mientras que la otra vía de nueva construcción hacia los hospitales se empieza a cargar de interrogantes sobre su futuro.
La convalidación de los plazos para la obra de la línea de Feve se planteó ayer avalada por el presidente de la compañía y por el alcalde de León y también cerró la posibilidad de que las modificaciones que se han planteado al proyecto puedan servir para ralentizar la que es la principal obra pública que está en marcha en estos momentos en la ciudad, junto al futuro Palacio de Congresos.
Las sombras que planean sobre muchas obras públicas en proyecto, e incluso en algunos casos en plena ejecución, se ha disipado en el caso de esta gran reforma para integrar la vía férrea en la trama urbana de León y la compañía se ha comprometido a mantener el ritmo actual y a realizar todos los proyectos anexos de urbanizaciones. El anuncio realizado ayer sólo puede ser valorado de manera positiva, aunque quede el lunar del interrogante del ramal hacia los hospitales.