editorial
Una Oficina Judicial que nadie quiere
La polémica Oficial Judicial creada por el anterior Gobierno no encuentra quien la defienda. Si hace unos días fueron los abogados y procuradores los que criticaron las situaciones caóticas generadas por esta nueva forma de organizar el trabajo después fueron los jueces, por boca de su nuevo decano, los que aclararon que no fueron ellos los que la crearon ni promovieron y que en todo caso son los que se ven envueltos en un problema que deben solventar.
Ahora son otros de los sufridores del conflicto, los propios trabajadores de los juzgados, los que demandan que la Oficina Judicial se paralice o se reforme. Y es que desde la Junta de Personal se augura también que sin más personal ni medios técnicos la temida situación de bloqueo de los juzgados puede producirse en un horizonte no tan lejano.
Esta unanimidad sobre la situación judicial de León exige soluciones urgentes. Tantas voces no pueden estar equivocadas y algo se ha hecho mal y requiere un cambio urgente para que la normalidad regrese al edificio de Sáenz de Miera.