EDITORIAL
El AVE precisa fechas no debates
La Comisión de Fomento del Congreso aprobó ayer una proposición no de ley que pide al Gobierno que impulse las obras del AVE en León y Asturias. La propuesta generó todo tipo de reproches entre los partidos pero al final no se abordaron las cuestiones fundamentales del asunto que pasan porque se fijen fechas concretas y porque se liciten las obras que aún están pendientes para que el nuevo ferrocarril se haga realidad.
El proyecto de tren de alta velocidad desde Valladolid hacia León y Asturias acumula ya excesivos retrasos e incumplimientos para que el tema se siga planteando como un asunto de declaraciones parlamentarias sin ningún tipo de fondo más allá del mero maquillaje político. La herencia del Gobierno anterior presidido por José Luis Rodríguez Zapatero que no avanzó las licitaciones según lo previsto inicialmente ha generado unos retrasos que han sumido las obras en el fango de la crisis económica, lo que ha complicado y mucho su avance a corto plazo. Pero el proyecto de AVE es irrenunciable para la provincia de León, porque se juega buena parte de su futuro económico con la llegada de esta infraestructura que debe dinaminar e impulsar el sector turístico con la llega de un mayor número de visitantes.
El AVE es futuro y es desarrollo para León y ya no es tiempo de que los partidos se enfanguen en acusaciones mutuas. El mejor resumen lo hizo ayer el diputado de IU, Gaspar Llamazares, quien lamentó las posturas «intercambiables» de PP y PSOE sobre el AVE según estén en el Gobierno o en la oposición.
La proposición no de ley aprobada en el Congreso aborda también la situación de la estación de León que fue calificada de «tercermundista» al tener que retroceder los trenes por la misma vía. Ahora el objetivo es que el propio AVE y la estación leonesa salgan de la vía muerta en la que se están sumiendo.