ESCAÑO CERO
Los otros contribuyentes
No sé lo que motivó a la diputada Caridad García de Izquierda Unida preguntar al ministro Montoro por las deudas de los clubes de fútbol con Hacienda, pero lo cierto es que la respuesta nos ha dejado a todos, más que sorprendidos, indignados. Resulta que los clubes de fútbol le deben a Hacienda la friolera de 752 millones de euros, pero esa cifra, según Caridad García, se queda corta porque los clubes en cuestión también le deben a la Seguridad Social.
Me parece a mí que el actual ministro de Hacienda, pero no solo él, también los anteriores, nos deben una explicación a los ciudadanos. Sí, nos tienen que explicar por qué a cualquier ciudadano de a pie Hacienda le cae como un «panzer» si tiene el más mínimo error en una factura, si desgrava lo que Hacienda cree que no debe de desgravar, si se retrasa en un pago y, sin embargo, los clubes de fútbol tiene bula para deber lo que deben sin que les pase nada. Sí, alguien nos tiene que explicar si Hacienda somos todos o si los clubes de fútbol no forman parte de ese «todos» y pueden deben a placer.
Verán, es más que evidente que el fútbol es más que un deporte, que se ha convertido en un negocio donde se manejan cifras astronómicas y se pagan sueldos que resultan escandalosos. Por lo menos a mí me resulta escandaloso que un futbolista pueda ganar cientos de millones de euros mientras que un investigador cuyos estudios pueden salvarnos la vida, un físico cuántico, un médico, etc, a lo mejor son mileuristas toda su vida. Pero ya el colmo me parece que los futbolistas tengan un tratamiento fiscal diferente, y que los clubes deban a Hacienda y a la Seguridad Social sin que les pase nada.
El fútbol se ha convertido en el circo romano moderno y los gobernantes saben que el personal se entretiene y da rienda suelta a sus angustias cotidianas a través del fútbol, de manera que los políticos suelen mostrar una actitud laxa respecto a lo que se refiere a los clubes de fútbol.
El ministro Cristóbal Montoro debe de recuperar cuanto antes esos 752 millones y debe de acabar con esa situación de privilegio fiscal que tienen los clubes de fútbol. En estos momentos Hacienda está llamando a la puerta de miles de ciudadanos buscando recaudar como sea y de donde sea, y resulta, insisto, resulta insoportable saber que los clubes de fútbol no han recibido esa visita de los inspectores. No se puede pedir sacrificios a los ciudadanos y acogotar al común de los contribuyentes mientras otros son tratados con manga ancha y guante de seda.
Le recomiendo a Montoro que se vaya a tomar un café a cualquier bar de cualquier barrio y escuche lo que opina el personal de la deuda de los clubes.