LEÓN EN VERSO
Campo de sueños
En un pueblo de Tarragona que tiene un ayuntamiento empufado hasta las trancas ¿suena de algo? y a tanta gente por la calle todos los lunes al sol que en vez de Cataluña parece la cola del Inem buscan la salida de la crisis con una plantación de marihuana. Los vecinos, divididos, decidían ayer en referéndum sobre esta opción; si no la quieren, si el 56% de los síes no basta para refrendar la voluntad popular, que traigan ese campo florido a León. Aquí sobran deudas que enjugar con los beneficios del cultivo, y parados para optar a uno de los cuarenta puestos de trabajo que va a ofertar la iniciativa en la localidad que llegue a legalizar esa alfombra de sueños psicotrópicos.
Salvar una economía a base de plantar cogollos parece más rentable que echar mijo o maíz. Si con siete hectáreas se prevé ingresar seiscientos mil euros, la ganancia resulta exponencial riberas de León abajo, donde cada estío los artistas de la maría logran sacar adelante sus cultivos mimetizados en el interior de los maizales que crecen ajenos a esa historia delictiva. Los vuelos rasantes de los helicópteros y avionetas de la Guardia Civil descubren cada año a finales de verano laberintos de marihuana integrados entre bosques de mazorcas en una burla a la ley y al propietario de los sembrados.
Habrá que ver en qué acaba el proyecto de Rasquera para liquidar la deuda histórica municipal y la falta de empleo para sus habitantes. Si resulta, hasta sería bueno plantear que el futuro de la agricultura leonesa deje tanta dependencia de la política agraria común y de estar sometida al dictamen de la lonja de Chicago y abra una arista para esas alfombras.
Que no llegue León tarde a ese tren de la legalización y de una iniciativa tan rentable que es capaz de generar en setenta mil metros cuadrados lo equivalente a cien millones de pesetas. No vaya a ser que como ocurre históricamente con otros productos se adelanten otros territorios, se complete el cupo y luego se queden los eriales mirando al cielo y sin papel oficial para ganar el mañana con la progresía de lahierba para fumar.
No dejarán las administraciones de ser generosas con esta tierra, aunque no sirva de precedente; incluso la CHD estaría dispuesta a conceder cupo de regadío en esa huida hacia adelante que es escapar de la crisis con campos de marihuana. No nos queda ya casi nada por ver.