AQUÍ TE ESPERO
Primero, eficacia
Podría parecer una exageración, pero lo que cuento es verídico. Ocurrió la tarde de Jueves Santo, cuando las iglesias están abarrotadas y es fácil sufrir una lipotimia o cualquier otro episodio imprevisto.
El acto litúrgico iba por su mitad cuando una anciana se sintió mal. Ella no hizo gesto ni ruido alguno, pero su hija debió notar algo porque le hizo que recostara la cabeza en su hombro. Poco después la señora estaba inconsciente y la hija, con ayuda de las personas que estaban a su alrededor, procedió a tumbar a su madre en el banco intentando reanimarla. El aire de un abanico parece que le vino bien y al poco la mujer movió los ojos y al verse tumbada quiso incorporarse, para lo que le tuvieron que ayudar permaneciendo sentada.
Mientras todo esto sucedía un feligrés llamaba por teléfono al 112. Y ahí empieza la locura. Después de comentar a la mujer que le atiende que se necesita una ambulancia porque hay una persona anciana sin conocimiento y preguntarle la dirección a la que debe acudir se lía, porque no conoce León y al decirle que la ambulancia debe dirigirse a la iglesia de San Juan y San Pedro de Renueva cree que debe ir a Eras de Renueva. Lo curioso es que desde el 112 de Valladolid le ponen con la Policía Local, a la que vuelve a contar lo que ocurre y luego le pasan con una doctora, que se interesa por el aspecto médico y recomienda que a la enferma se le tumbe de lado.
Cuando el feligrés vuelve a la iglesia la señora está sentada y aunque le dice que es mejor que se tumbe, ella y su hija con un par de mujeres de los bancos cercanos salen a la calle a esperar la ambulancia. El hombre que llamó al 112 recibe una llamada para confirmar el aviso y sale a decir a las mujeres que vayan a la puerta lateral, que es a la que pueden acceder los vehículos. Sin embargo un coche de la Policía Local y la ambulancia se sitúan en Padre Isla, al pie de la escalinata y el feligrés les indica que están en la otra puerta, pero la anciana y su hija no quieren ser atendidas por la ambulancia y se marchan, mientras los policías corren tras ellas y la encargada de la ambulancia da orden de marcharse sin tan siquiera haberse acercado a la anciana.
¿Para que se llama al 112 a Valladolid si allí te ponen con la Policía Local de León? ¿no debería el personal de la ambulancia insistir en atender a la persona que tiene problemas de salud? El 112 debería ser más rápido y eficaz para evitar problemas si hay un caso grave.