editorial
Dar la cara en el conflicto de la basura
La amenaza de huelga de la recogida de la basura y de la limpieza viaria de León ya es una realidad y tiene incluso fechas. Queda aún más de una semana pero el tiempo corre en contra de la ciudadanía sin que se perciban espacios para la necesaria negociación.
El problema para los trabajadores y para las garantías de calidad en el servicio son evidentes y no es momento para que nadie se intente desvincular de un conflicto que requiere un esfuerzo de todos los implicados para conseguir que las reformas necesarias sean lo menos lesivas que sea posible precisamente para todos los implicados.
La acusación del comité hacia la empresa concesionaria de que pretende mantenerse al margen lo que les genera una situación de «desamparo» parece legítima pero también se hace necesario que esos mismos trabajadores y especialmente el Ayuntamiento mantengan una apuesta firme para buscar un punto de acuerdo que evite esa huelga que arrancaría la próxima semana.
De momento todas las partes deben negociar para conseguir al menos un preacuerdo que permita salvar esa fecha del 27 de abril pero con el compromiso de mantener ese diálogo más allá hasta conseguir una solución que sirva para el mantenimiento de los puestos de trabajo y para garantizar un servicio de calidad al que los ciudadanos tienen derecho porque en definitiva ellos no son los causantes de la grave crisis económica en la que está sumido el Ayuntamiento de León.
La situación actual exige realismo por todas las partes implicadas y también respeto hacia los ciudadanos que al final serían las únicas víctimas del conflicto si no llega el acuerdo.
Soluciones como la recogida de la basura en días alternos no parecen acertadas para una ciudad que se merece unos servicios de calidad.