EL RUBICÓN
El mesías
Andan los dos grandes partidos preocupados por el futuro. No se alarmen que no es por el de ustedes. A estos políticos sólo les preocupa una cosa: el cargo, el puestín. Hablan de los recortes, de los ajustes, pero les traen al pairo a quiénes puedan afectar. Total a ellos no les toca, que todos están bien colocados. Miren si no ese consejero de Sanidad y responsable del área en el PP, José Ignacio Echániz, para quien los pensionistas no tienen por qué quejarse por pagar los medicamentos, al fin y al cabo son «sólo cuatro cafés». Debe pensar que todos tienen un puestín tan bien remunerado como el de su jefa Cospedal, a razón de más de 200.000 euros al año.
¿Han visto ustedes salir a alguno del PP a defender a esos pensionistas de León, que en su inmensa mayoría no llega a los 600 euros? ¿Y a los del PSOE? Pues yo tampoco. Ellos, como el resto sólo son importantes a la hora del voto. Pero, hombre no se lo tengan ustedes en cuenta porque su preocupación ahora pasa por buscarse el acomodo dentro del partido. Ese lugar que les permita mantener el cargo o quedarse en primera línea de salida para lograrlo en el futuro.
Los más avanzados en esta materia son los socialistas, que ya han encontrado al nuevo faro que les alumbre de cara al futuro. Hace ya cuatro años, dije que al Partido Socialista de Castilla y León había llegado un paracaidista al que el ‘campeón’ José Blanco había hecho tomar tierra en Valladolid.
La historia se repite, pero ahora en León. Óscar López ha encontrado en Celestino Rodríguez, asesor de campeonato, el mesías para sacar al PSOE leonés de la grave crisis en que lo sumió el desorganizador Del Blanco y el millonario Francisco Fernández. ¿Sus méritos? Hombre, ser el asesor de Pepiño Blanco y ‘trabajar’ codo con codo con López en Ferraz. Eso, y estar dispuesto a tragar con aquellos que provocaron la debacle del partido.
Habla de renovación, pero a su lado aparecen la ínclita María Eugenia Gancedo y su concejal Óscar Álvarez, acólito del desorganizador; el berciano Santiago Rodríguez, Aníbal Merayo, Samuel Folgueral, Teresa Gutiérrez... y Del Blanco y Fernández, que nadie se olvide. Sí señor. Eso es renovar. Y además él no aspira a nada. Llega para darlo todo por el partido sin esperar nada a cambio. Y al tercer día resucitará, pero ya verán como lo hará en el Congreso o en el Senado de Madrid. A este mesías León se le queda pequeño.