AL TRASLUZ
Zancadas y zancadillas
El socialista Miguel Martínez, ex alcalde de San Andrés y ex presidente de Paradores, entre otros ex que me comerían media columna, quiere hacer el Camino de Santiago, que es ruta espiritual y de búsqueda interior, y no mero pasatiempo para quienes no les da para irse a la playa. Irá acompañado del entrenador de Atlético de Astorga, Simón Pérez, pues el político está en la edad de los calambres, que es la mía. Y es que una cosa es meter barriga con garbo y otra, muy distinta, no tenerla. Las agujetas las carga el diablo. Uno cree que sí, y luego es no. No hay más que acordarse del Titanic . Martínez lleva mucha mili encima. Mucha cecina y mucha mantecada. Pero como dijo el poeta: «para estar de vuelta, hay antes que haber ido». Si no lo intentas, nunca lo sabrás. Vale.
En cambio, a Celestino Rodríguez se le ve con ganas de avanzar deprisa y a grandes zancadas. Es joven y ya desea liderar el PSOE de León. Ante las suspicacias despertadas, insiste en que él no es «marioneta de nadie». Pero antes de que él naciese, Sandie Shaw ganó en 1967 Eurovisión admitiéndolo serlo, con su: «porque somos marionetas bailando sin fin/ en la cuerda del amor». Y además, cantaba descalza. Puede preguntárselo a Francisco Álvarez, que en aquellos años ya estaba en la edad del bailongo, y la suya es juventud de estilo y de espíritu.
Y en Cacabelos, el alcalde, el popular Adolfo Canedo, ha propuesto que la Virgen de las Angustias, patrona de la localidad, sea alcaldesa honorífica. Y se ha armado, no diremos que una guerra santa, pero sí cierto rifirrafe. Gobierna con el respaldo de dos concejalas de Izquierda Unida, lo que ya casi es un milagro. La portavoz de IU ha calificado la propuesta de «chorrada», para añadir: «dicho sea sin menosprecio de ninguna creencia», que es como ponerle una vela a Dios y otra al diablo. También dijo que la propuesta del alcalde generaba «aburrimiento». Ah, eso no. Aquí quien no se entretiene es porque no quiere o se lo impiden las deudas. Puedes aburrirte en Las Vegas, en la lejana selva amazónica rodeado de peligros gastronómicos, como la familia Moreno, pero en León bostezar es tan raro como un milagro laico. Aquí, en política, lo que no es zancada es zancadilla.